Efectos del tabaco en los fumadores pasivos

Fumar perjudica seriamente la salud. Es algo que todo el mundo ha oído, ya sea en la televisión, en el médico o en charlas con amigos. Dejar de fumar suele ser uno de los propósitos más repetidos cada Año Nuevo, una firme apuesta por el bienestar y el cuidado de la salud. Pero los cigarrillos no solo son malos para quienes fuman. Los efectos del tabaco en los fumadores pasivos están probados y producen consecuencias no deseadas en buena parte de la población.

La prohibición de fumar en lugares públicos y en sitios cerrados ha conseguido que quienes no fuman eviten el humo del tabaco. Pero aún sigue habiendo sitios en los que es imposible esquivarlo. ¿Quién no ha inhalado el humo de otra persona mientras espera el autobús o se toma un refresco en una terraza? También ocurre en los domicilios particulares en los que uno de sus habitantes fuma. No respirar ese humo por parte del resto de personas de la casa es casi misión imposible.

Enfermedades que provoca el humo

El humo del tabaco no solo es perjudicial si es aspirado. Tal y como se conoce, tiene 4000 sustancias químicas, de las cuales 250 son perjudiciales y más de 50 cancerígenas. Cuando un cigarrillo se quema de manera espontánea se produce humo que el fumador involuntario inhala. La nicotina y el alquitrán que tiene es muy superior al inhalado y la cantidad de monóxido de carbono cinco veces mayor. Esto produce serias consecuencias en quienes no fuman como:

  • Irritación de la conjuntiva y la garganta, que causa picor de ojos y tos.
  • Inflamación de la mucosa de la nariz, que produce congestión nasal.
  • Problemas en el tracto respiratorio, que provoca estornudos.
  • Enfermedades cardiovasculares.
  • Cáncer de pulmón. El humo del tabaco tiene 69 elementos cancerígenos. Según un estudio realizado por Organización Mundial de la Salud no hay un umbral seguro de exposición para evitar desarrollar esta enfermedad al inhalar el humo de forma pasiva.
  • Neumonía, bronquitis y asma.
  • Infección de oído en niños. Casi un 40% de los niños están expuestos de manera habitual al humo ajeno en el hogar.
  • Muerte súbita en lactantes. El 31% de las muertes atribuibles al tabaquismo pasivo corresponde a niños.

Obviamente, el riesgo de padecer cualquiera de las patologías citadas es mayor en personas adictas al tabaco.

Cifras sobre fumadores pasivos

Hay que tener en cuenta que a la exposición de la nicotina y el alquitrán también se suma la genética de cada persona y su predisposición a padecer algunas enfermedades. Actualmente se calcula que en Europa cada año fallecen cerca de 80.000 personas a causa de un tabaquismo no voluntario.

Según la Encuesta Nacional de Salud de 2017 realizada en España por el Instituto Nacional de Estadística, la población mayor de 65 años es la que menos humo respira en lugares cerrados. Así lo corroboran más del 80% de hombres y mujeres.

Quienes están expuestos al humo ambiental cuentan con un riesgo mayor de entre un 25% y un 40% de padecer enfermedades crónicas como el cáncer de pulmón, el infarto de miocardio o el enfisema pulmonar. Asimismo también tienen más probabilidades de padecer asma e infecciones de las vías respiratorias altas y bajas, como la faringintis, otitis, sinusitis, bronquitis o neumonía.

Son muchos los beneficios que se obtienen al dejar de fumar. Ya no solo por uno mismo, también por quienes rodean al fumador.

Principales mitos del tabaco

Cada vez son más los estudios que ponen de manifiesto los terribles efectos que tiene el tabaco en la salud. A pesar de ello, es un hábito tan extendido que aún hay quien piensa que no es tan perjudicial como parece. Por ese motivo es importante desechar los principales mitos del tabaco, que a día de hoy siguen acompañando a este vicio.

Fumar es una elección propia y libre

La mayoría de las personas empieza a fumar de joven , como un acto de rebeldía, de querer sentirse mayor y ser aceptado por quienes también fuman. Hay quien lo hace por inseguridad o timidez, para demostrar al mundo que también puede hacer cosas que llamen la atención. La edad de inicio de tabaco se sitúa en torno a los 12 o 14 años, cuando aún son niños y no tienen desarrollada totalmente la capacidad para elegir. Sin embargo es una decisión que acarrea importantes consecuencias. Con el paso de los años la influencia que el grupo de amigos adolescente ejerce sobre la persona tiene mucho peso.

Me gusta fumar

La mayoría de los fumadores reconoce que su primer contacto con el tabaco no es agradable. Además 1 de cada 2 quiere dejar este hábito y no les gustaría que sus hijos lo tuvieran. La adicción a la nicotina explica por qué muchas personas quieren dejar de fumar pero no lo consiguen por un deseo incontrolable que hace que aparezca una dependencia física.

Todas las personas saben que el tabaco es malo

A pesar de toda la información que se da sobre los riesgos que tiene el tabaco aún hay muchas personas que hacen oídos sordos. Generalmente son los grandes fumadores, aquellos que consumen más de dos paquetes al día, los que no ven que este hábito aumenta considerablemente el riesgo de sufrir un infarto o desarrollar un cáncer.

Es la droga menos perjudicial

Los datos ponen de manifiesto que el tabaco causa una mortalidad muy superior a la que produce el alcohol o las drogas ilegales. Además, es la puerta de entrada de los más jóvenes al consumo de otras sustancias muy perjudiciales, como el cannabis, la cocaína o las pastillas. Es cierto que las consecuencias de las drogas ilegales son más mediáticas y crean más alarma social, pero ni de lejos causan las mismas muertes que el tabaco. El problema está en que los fallecidos por fumar ya no son noticia.

El tabaco es una sustancia natural

Que una sustancia sea natural no quiere decir que sea inocua.  Hay cierta tendencia a señalar que lo perjudicial es el papel, cuando solo supone un 1% del cigarrillo. Ni los productos naturales son inocuos ni el papel es más peligroso que el tabaco en sí.

El tabaco no perjudica a los fumadores pasivos

El humo del tabaco puede provocar trastornos a quienes no fuman, pero lo aspiran. Está comprobado que produce los siguientes síntomas:

  • Irritación en los ojos y la  mucosa de nariz.
  • Picor de garganta.
  • Problemas respiratorios.

Estos síntomas originan picor de ojos acompañado con lágrimas, congestión nasal, estornudos y molestias de garganta con tos irritativa. Asimismo el humo del tabaco causa enfermedades mortales en personas no fumadoras. De hecho en Europa se calcula que fallecen al año cerca de 80.000 personas por tabaquismo involuntario.

El tabaco ayuda a sobrellevar el estrés y la ansiedad

Fumar está relacionado con algunos trastornos psiquiátricos como el estrés, la ansiedad o la depresión. Muchas personas creen que después de una calada se sienten más relajados, pero no es así. En realidad se alivia el estrés causado por la adicción a la nicotina. Según reflejan los estudios sobre el tabaco y su relación con estas patologías, las personas que fuman presentan unos niveles de estrés mucho más elevados que el resto.

Estos son algunos de los mitos, pero hay muchos otros, como los que indican desde la Asociación Española contra el Cáncer sobre quienes fuman poco u optan por el tabaco light. Si estás pensando en dejar de fumar debes saber que, aunque cuesta, se puede conseguir. En SaludOnNet contamos con profesionales dispuestos a ayudarte.

Cigarrillo electrónico: ventajas y desventajas de vapear

España es el noveno país de la Unión Europea con más fumadores, lo que provoca cerca de 60.000 muertes al año. Uno de cada cuatro españoles tiene adicción al tabaco y el 32% de estos ha intentado dejar de fumar en alguna ocasión. En los últimos años cada vez más personas se han apuntado a la moda del vapeo porque, aunque no está exento de riesgos, es mejor vapear que fumar. Pero, ¿son inocuos los cigarrillos electrónicos?

Ventajas del vapeo

El tabaco electrónico comenzó a utilizarse en el año 2004 como una opción para dejar el tabaco, puesto que es difícil superar la adicción a la nicotina. Un cigarrillo electrónico es un dispositivo electrónico portátil que calienta el líquido del interior hasta evaporarlo, permitiendo inhalar el vapor producido, de la misma forma que se hace cuando se fuma tabaco. Al imitar la sensación que tiene un fumador con un cigarrillo normal se consigue que el “mono” disminuya.

Los cigarrillos electrónicos tienen una cápsula con un filtro con nicotina líquida pura. Constan de varias partes: una batería, un puerto de carga, un botón de encendido, un conector, una resistencia, un claromizador, un tanque y una boquilla. Cuando la batería calienta la resistencia el líquido coge temperatura y se evapora, produciendo el vapor que el fumador inhala.   

Menos perjudicial que el tabaco

Los defensores de estos cigarrillos, que han tenido un rápido crecimiento en el mercado,  indican que vapear es menos perjudicial que fumar, porque los componentes que lleva un cigarrillo electrónico son más naturales. Las ventajas son:

  • Contiene elementos naturales: glicerina vegetal, aroma, propilenglicol, agua y nicotina.
  • No tiene olor y se pueden elegir multitud de sabores.
  • El 65% de las personas que empieza a vapear consigue dejar de fumar.
  • El coste anual ronda los 350 euros al año.

Se puede vapear con nicotina o sin ella, dependiendo de la adicción del paciente. Las personas que deciden dejar de fumar buscan métodos efectivos para abandonar este hábito. Los que eligen este utilizan los cigarrillos electrónicos con un pequeño contenido de nicotina.

No obstante lo más perjudicial del tabaco son los compuestos químicos como el alquitrán, que quedan en el organismo por la combustión. En los cigarrillos electrónicos no se produce ninguna quema para crear el vapor, por lo que ese peligro desaparece. Sin embargo no se descarta que se generen otras sustancias tóxicas.

Detractores del vapeo

Según se indica desde la Asociación Española contra el Cáncer, el hecho de que los cigarrillos electrónicos no necesiten combustión no significa que no contengan elementos tóxicos para la salud. Además, la mayoría tiene nicotina, provocando efectos negativos a nivel cardiovascular y respiratorio.

Otro de los argumentos utilizados en contra de esta forma de fumar es que los vapeadores llevan poco tiempo en el mercado y no se puede conocer a ciencia cierta si a largo plazo son perjudiciales para la salud. De hecho, se sabe que los cigarrillos electrónicos contaminan menos el aire que el tabaco tradicional, pero igualmente lo hacen.

Lo único positivo es que ayuda a dejar de fumar pero, según indican los expertos, hasta la fecha no existe ningún estudio que afirme que vapear sea una buena herramienta para dejar de fumar. Además, el hecho de poder hacerlo en lugares en los que está prohibido fumar, puede ser contraproducente.

Riesgos para la salud

Vapear no está exento de riesgos. Según un informe del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e igualdad, el cigarrillo electrónico presenta los siguientes peligros:

  • Efectos adversos en las vías respiratorias parecidas a las que produce el tabaco.
  • Hay evidencia de la aparición de sustancias cancerígenas en los líquidos y el vapor de los cigarrillos electrónicos.
  • Ha habido intoxicaciones con estos productos, con reacciones adversas.
  • La emisión de sustancias como el propilenglicol o la nicotina pueden contaminar los espacios cerrados y perjudicar a los fumadores pasivos.

Si quieres dejar de fumar y estás pensado en pasarte al cigarrillo electrónico deja que un especialista te asesore. En SaludOnNet contamos con especialistas en neumología que te ayudarán a abandonar este hábito y te informarán de las ventajas y peligros que tiene vapear.

El tabaco también engancha a los fumadores sociales

Cerca del 30% de los adultos fuman, a pesar de ser un hábito de consecuencias graves para la salud y contra el que cada vez se lucha más. Entre los 24 y los 34 años es cuando más adicción a la nicotina hay, llegando a gastar en tabaco más de 280 euros al mes. Existen muchos tipos de fumadores y todos están enganchados al humo del tabaco en mayor o menor medida porque fuman todos los días. En la actualidad, en países como España en los que las leyes han restringido los lugares con humo, sigue habiendo muchas personas que fuman como acto de sociabilización. Son los llamados fumadores sociales.  

Fumar en momentos puntuales

Los fumadores sociales son aquellos que consumen tabaco sobre todo cuando están en ambientes distendidos o rodeados de personas que también fuman. De una u otra forma le dicen a su cerebro que un pitillo con los amigos o los compañeros de trabajo no es más que un acto en el que hacen equipo o cuentan confidencias de manera relajada. Es decir, le restan importancia al hecho de estar perjudicando a la salud porque piensan que no están enganchados a la nicotina. Pero fumar siempre es una adicción, una conducta que ha sido aprendida y supone una dependencia social.

Para muchas personas algunas acciones diarias están relacionadas con el tabaco directamente como beber café, realizar una pausa en el trabajo o salir de fiesta con los amigos. Otros momentos importantes como los grandes eventos (bautizos, bodas o celebraciones) no favorecen el abandono del tabaco. Asimismo, en adolescentes fumar supone un símbolo de rebeldía, de entrar en la edad adulta y ser más interesante por ello. Todo esto impide que muchos fumadores  abandonen su adicción o que personas que habían conseguido dejar de fumar tengan recaídas.

Según las estadísticas, en nuestro país las personas que fuman consumen una media de 7 cigarrillos al día. En muchos casos el consumo de este tabaco no se hace en solitario, sino acompañado por otras personas que comparten el hábito. Aunque no parece mucha cantidad, supone cerca de 125 cajetillas de tabaco al año. Los datos son demoledores: 1 de cada 2 personas que fuma morirá a causa del tabaco.

Dejar de fumar

Cada año un 30% de los fumadores intenta dejar el tabaco y, de este porcentaje, un 60% lo consigue utilizando diferentes métodos como la acupuntura, la biorresonancia, las pastillas, los parches o la psicoterapia. Incluso los más afortunados lo logran sin necesidad de realizar ningún tratamiento.

En los últimos años ha cambiado la visión que se tiene del tabaco. Antes era frecuente ver cómo los médicos restaban importancia al hecho de fumar cuando un paciente les comentaba su problema en consulta. Actualmente los profesionales sanitarios están cada vez más concienciados de las terribles consecuencias que tiene el tabaco, gracias a los programas de deshabituación tabáquica y a que la mayoría ve las secuelas todos los días en los hospitales y centros médicos. Además son conscientes de que el tabaco es el primer problema de salud en el mundo y el responsable de la mayoría de los cánceres de pulmón . Afortunadamente hoy solo el 11% de los sanitarios fuma, a diferencia de hace 20 años cuando lo hacía el 40%.

Si quieres dejar de fumar confía en SaludOnNet. Contamos con especialistas dispuestos a ayudarte para que te olvides del tabaco y te centres en tu salud.

Efectos nocivos del tabaco en nuestra salud

El tabaco es una de las principales amenazas para la salud en el mundo. Cada año mata a 6 millones de personas, de las que 5 millones son consumidores directos y el resto personas que no fuman pero están expuestas al humo ajeno. Casi el 80% de los más de 1000 millones de fumadores del mundo viven en países con un PIB medio o bajo.

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Prevenir el cáncer de pulmón

El cáncer de pulmón es el segundo cáncer que más afecta a hombres y mujeres (el primero en hombres es el de próstata y en mujeres el de mama). De todos los cánceres nuevos que aparecen cada año, un 14% son de pulmón, por lo que es un tumor muy extendido. De hecho es el que, desgraciadamente, provoca más muertes en todo el mundo que cualquier otro. En España se producen alrededor de 160.000 fallecimientos al año, superando la mortalidad que se atribuye a los combinados de mama, próstata y colon.

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