Las vacaciones son para desconectar

El verano es sinónimo de vacaciones, ya sea en julio, agosto o principios de septiembre. Es un tiempo para descansar, disfrutar y sobre todo desconectar. Trabajamos muchas horas al año y, cuando llegan los días libres, es importante aprovecharlos.

Olvídate de móvil, tablet y ordenador

A diario son demasiadas las horas que pasamos conectados a las nuevas tecnologías. Por eso el verano es un buen momento para dejar apartados estos dispositivos o usarlos muy poco y solo para ocio. Hay incluso quien piensa que tampoco se deben usar las redes sociales, para evitar ver a los compañeros de trabajo durante ese tiempo.

Si no queda más remedio que conectarse, sobre todo en el caso de los trabajadores autónomos, es importante establecer un horario del día y un tiempo determinado. De esta forma se restringe el tiempo que se está trabajando durante las vacaciones.

No molestar en vacaciones

Es importante conocer que tu empresa no puede “molestarte” cuando no estás en la oficina, para que trabajes desde tu sitio vacacional. Tampoco tienes la obligación de contestar llamadas, mails o WhatsApp de tus superiores. Según se indica en la Ley Orgánica de Protección de Datos 3/2018, los ciudadanos tienen derecho a la desconexión digital en el ámbito laboral, amparando al trabajador que no quiere responder mensajes fuera de su jornada laboral.  Eso sí, el jefe puedes enviarte correos electrónicos en horario no laboral y aunque estés fuera de la oficina para que, cuando vuelvas, los contestes.

Actualmente se puede sancionar a una empresa que contacta con un trabajador fuera de su horario laboral con hasta 6000 euros. Asimismo, no se puede sancionar al empleado por no contestar a estos requerimientos en su tiempo libre.

Para las personas que teletrabajan esto tiene más peso, ya que muchas veces parece que al no estar físicamente en una oficina están siempre operativos. Esto lo recoge el artículo 88 de la Ley Orgánica antes citada.

Asimismo, el Boletín Oficial del Estado (BOE) indica lo siguiente: Los trabajadores y los empleados públicos tendrán derecho a la desconexión digital a fin de garantizar, fuera del tiempo de trabajo legal o convencionalmente establecido, el respeto de su tiempo de descanso, permisos y vacaciones, así como de su intimidad personal y familiar.

Cambiar la rutina y los horarios

Desconectar, descansar, dormir y disfrutar son la clave para tener unas buenas vacaciones. Si mantenemos los mismos horarios durante las vacaciones que el resto del año el cuerpo no nota que estamos parando. Por eso es importante aprovechar esos días para hacer cosas que habitualmente no dan tiempo a hacer, como desayunar tranquilamente o jugar con los niños, si se tienen. Quitarte el reloj te conecta con tu tiempo interno.

La indumentaria también es importante. Intentar no usar la misma ropa que llevamos a trabajar hace que el cerebro cambie el chip y se ponga en “modo vacaciones”.

Practicar deporte como desconexión

Cuando se hace ejercicio el cuerpo libera endorfinas y nos hace sentir bien, reduciendo cualquier dolor que tengamos. En verano hace más calor, así que se recomienda practicarlo a primera hora de la mañana o a última. Si no estás acostumbrado a hacer ejercicio puedes caminar durante, al menos, media hora al día.

También es un buen momento para conectarte contigo mismo y empezar a meditar. Es una buena oportunidad, porque se necesita calma y aporta muchos beneficios.

Así que ya sabes, si te vas de vacaciones prepárate para desconectar y cargar las pilas. Y si necesitas ayuda para hacerlo, podemos darte unas pautas para que disfrutes lo máximo posible. En SaludOnNet contamos con especialistas en relajación y descanso que te ayudarán en lo que necesites.

¿Cómo reconocer a personas tóxicas y qué hacer para evitarlas?

En la vida hay personas que te hacen bien y otras que se empeñan en amargarte la existencia. Son las personas tóxicas, gente que parece que solo tiene una misión en la vida, quitarte la autoestima. Muchas veces compartimos con ellos poco tiempo pero, en ocasiones, son personas más cercanas, como los familiares o la pareja. Es importante saber identificarlas para separarnos de ellas lo máximo posible y evitar que nos arrastren y nos hundan en su pesimismo.

Principales señales para detectar personas tóxicas

Hay situaciones cotidianas que nos indican que la persona con la que estamos no es sana, es tóxica. En ocasiones no nos damos cuenta, porque estamos acostumbrados a que la relación que mantenemos sea siempre así. Pero es fundamental reconocerlas para no dejarnos abducir por ellas. Las principales señales son:

  • No puedes ser 100% tú mismo; reprimes comportamientos como bromas o chascarrillos que habitualmente haces con otras personas, para que no se enfade. También tienes cuidado con lo que dices, para evitar que se ofenda.
  • La persona tóxica es pesimista por naturaleza. Siempre ve el lado negativo de las cosas buenas que te pasan. En vez de alegrarse, se fija en detalles que puedan chafar tu alegría. Por ejemplo, si te vas de vacaciones a la playa te puede decir que lo mismo te quemas con el sol o te pica una medusa.
  • Suele ser una persona narcisista que no para de hablar de sus desgracias y de la gente mala con la que se ha encontrado. La culpa de sus males la tienen siempre los demás. Se queja constantemente, pero no busca soluciones. No confía en nadie.
  • Está pendiente del resto de personas para sacar defectos a las cosas que hacen. Son celosos y envidiosos y ven los logros de los demás como oportunidades perdidas para ellos.
  • Es muy absorbente y conoce tus puntos débiles. Sabe qué decirte, cuándo y cómo para hacerte enojar. Siempre tiene que llevar la razón y ganar las discusiones.
  • Sientes que necesitas impresionar a esa persona para que ponga en valor tus habilidades, aunque nunca lo hace.

Qué hacer ante una persona tóxica

Ante una persona tóxica hay que alejarse. Baja la autoestima y absorbe la energía positiva. Pueden, con el tiempo, llegar a cambiar tu forma de ser. Es importante diferenciar si las personas tóxicas son indispensables en nuestra vida o no.

Personas no indispensables

Lo mejor es eliminarlas del día a día. Hay quien dice que una relación tóxica es como andar sobre cristales; cuando dejas de hacerlo las heridas aún se mantienen, pero al final terminan sanando.

Es importante no contarles detalles sobre la vida, las metas, los objetivos…en definitiva no darles pie a que puedan usar información en nuestra contra. Son cotillas por naturaleza y no paran de criticar.

Hay que escuchar a los amigos, ya que son los primeros que se van a dar cuenta de si te has enamorado de una persona tóxica. Aunque duela, hay que alejarse de ella, porque si no terminará eliminando tu identidad y hará que cambie tu futuro, tus proyectos, tu vida social e incluso tu físico.

Personas indispensables

A veces la persona tóxica es alguien muy cercano (familiar directo) y es complicado eliminarle de tu vida. En estos casos se debe averiguar por qué actúa así y animarle a que acuda a un especialista. También hay que entender que no somos los culpables de que esa persona sea tóxica y que es ella quien debe solucionar el problema.

Cómo desmontar a una persona tóxica

Las personas así solo ven lo negativo, pero no están preparados para escuchar respuestas que les descoloquen. Los especialistas recomiendan hacer lo siguiente para desmontarles:

  • Responder a un comentario negativo con otro que desborde positividad. De esta forma se corta de raíz la reacción negativa.
  • Tener sentido del humor, siempre que se pueda, ante comentarios que buscan amargar.
  • Mostrar indiferencia ante comentarios negativos.

Si tienes cerca a una persona tóxica y no sabes qué hacer para alejarla o cambiar su actitud te recomendamos que acudas a un especialista para que te ayude. En SaludOnNet contamos con psicólogos cualificados, que te guiarán lo mejor posible.

Qué es el trastorno de somatización

¿Sabes que la somatización es una de las formas del cuerpo de defenderse ante la ansiedad? El término psicosomático nos habla de una enfermedad física que está provocada o agravada por factores mentales. Es más frecuente de lo que pensamos, padeciéndolo una de cada mil personas en España (más las mujeres que los hombres).

¿En qué consiste la somatización?

El trastorno de somatización es una patología crónica por la que una persona tiene síntomas de malestar físico, aunque no existe ninguna causa orgánica que los justifique. Sin embargo, tanto el dolor que presenta como los síntomas son reales, recurrentes, inexplicables e interfieren en la vida social, laboral e incluso personal.

La causa de la somatización está en los altos niveles de ansiedad, por culpa del estrés u otros problemas emocionales que provocan angustia e incapacitan a la persona a desarrollar sus actividades diarias con normalidad. Las personas con trastorno de somatización en la mayoría de los casos se sienten incomprendidas, al no darse cuenta de su problema es psicológico. Visitan diferentes médicos para lograr una respuesta satisfactoria sobre su padecimiento y no consiguen que los exámenes médicos les ayuden a resolver su problema, ya que no hay una causa física.

Principales dolencias de este trastorno

La somatización es un trastorno clasificado por la Sociedad americana de psiquiatría. Las personas que padecen un trastorno de somatización sufren dolencias y síntomas desagradables. Los principales son:

  • Dolores de cabeza, de espalda, articular, en el pecho, en brazos o piernas, latidos cardiacos irregulares, molestias en la vagina o en el pene durante las relaciones sexuales y dolor al orinar.
  • Síntomas gastrointestinales: náuseas, distensión, vómitos y diarrea.
  • Trastornos sexuales: reglas irregulares, sangrado menstrual excesivo, dolores menstruales en las mujeres e incapacidad para mantener una erección en los hombres.
  • Síntomas neurológicos: parálisis, debilidad, pérdida de equilibrio, dificultad para deglutir, pérdida de la voz, incapacidad para controlar la necesidad de orinar, delirios o alucinaciones, amnesia, ceguera temporal, sordera temporal y convulsiones.

Perfil de la persona con trastorno de somatización

Hay personas que son más propensas que otras a sufrir un trastorno de somatización. Suelen ser aquellas que no son conscientes de sus propias emociones y que las reprimen. Sus síntomas somáticos son una llamada de atención para solicitar ayuda emocional. Las principales características de estas personas son:

  • Dependientes en las relaciones sociales, requiriendo constantemente apoyo emocional.
  • Les cuesta asumir responsabilidades.
  • Irritables cuando no reciben suficiente atención.
  • Ligeramente manipuladores y con afán de protagonismo.
  • No se involucran en trabajos que requieren más entrega ni les interesan las oportunidades de crecimiento.

Tratamiento de este trastorno

El tratamiento del trastorno de somatización es multidisciplinar, ya que debe tratarse la causa que está produciendo esos síntomas físicos y los síntomas en sí. Hay personas que con medicación antidepresiva o ansiolítica pueden sentir un gran alivio, aunque esto funciona solo de manera temporal.

Por ese motivo en la mayoría de los casos el tratamiento también debe centrarse en trabajar los problemas que desencadenan este trastorno, como las dificultades en las relaciones personales, problemas en el trabajo o estudios, discusiones familiares…etc. La psicoterapia puede ayudar a entender y manejar el malestar físico crónico provocado por somatizar.  

Si tienes problemas de somatización lo recomendable es que acudas al médico para que te valore y realice un diagnóstico. Una vez realizado, acudir a terapia con un psicólogo te ayudará a mejorar los síntomas e incluso a que desaparezcan. En SaludOnNet contamos con especialistas dispuestos a ayudarte en lo que necesites, sin esperas y a precios muy asequibles.

Disgrafía: causas, síntomas y tratamiento

La disgrafía es un trastorno del aprendizaje que afecta a los niños cuando empiezan a escribir. Esta dificultad, en el trazado o la grafía, es importante detectarla a tiempo para poder tratarla. Impide escribir correctamente de forma legible y ordenada, causando muchas dificultades cuando la persona quiere expresarse por escrito.

Esta patología es una dificultad de aprendizaje por problemas de coordinación de los músculos de la mano y el brazo, lo que impide dominar y dirigir la escritura. Puede definirse como un trastorno específico de la escritura que impide escribir de forma correcta. El defecto se aprecia en la calidad del trazo porque viene determinado por su mala ejecución, según se indica en el artículo Entendiendo la disgrafía. El ajuste visomotor en la escritura manual, escrito por Pedro Pablo Berruezo.  

Aunque es una dificultad del aprendizaje, no debe confundirse con la dislexia. La diferencia entre la dislexia y la disgrafía es que la primera afecta principalmente a la lectura.

Tipos de disgrafía

La disgrafía en niños puede ser primaria, cuando se produce por una alteración del sistema nervioso central, o secundaria, cuando ocurre por variaciones perceptuales, mecánicas, ergonómicas o pedagógicas, como enseñar a escribir antes de que el niño esté preparado.

También se puede clasificar como:

  • Disgrafía motriz. Cuando la persona no es capaz de realizar una segmentación adecuada del brazo (movimientos de hombro, codo, mano, dedos…). Trabajar en ello es sencillo, facilita la escritura y reduce la frustración.
  • Disgrafía específica. Ocurre cuando la coordinación entre el ojo y la mano no es la adecuada. Hay que intentar que la mano obedezca los movimientos que el ojo entiende que debe hacer. Los niños con este problema escriben letras angulosas y tienen dificultades en la organización espacial y la lateralidad.

Otra clasificación posible es la siguiente:

  • Disgrafía evolutiva. Se caracteriza por presentar dificultades específicas del aprendizaje inicial de la escritura. Aparece en personas que aprenden a escribir (niños hasta 7 años o adultos analfabetos que aprenden la escritura). Puede ser fonológica, superficial y mixta.
  • Disgrafía adquirida. Aparece en personas que pierden la habilidad de escribir debido a una lesión, traumatismo o accidente cerebral. Surge por causas ajenas al aprendizaje, como lesiones cerebrales. Puede ser periférica o central.  

Síntomas de la disgrafía

Para saber si un niño tiene este trastorno es importante atender a los síntomas que puede presentar. Los principales ejemplos de disgrafía son:

  • Escritura ilegible.
  • Tipos de letras mezclados.
  • Letras del revés.
  • Espacios irregulares.
  • Mala ortografía.
  • Puntuación incorrecta.
  • Forma incorrecta de coger el lápiz.
  • Mala postura al escribir.
  • Eliminación de letras y espacios.
  • Mezcla de trazos suaves y fuertes.
  • Confusión y cambio de letras.
  • Renglones torcidos.

Cuando se observa que el niño presenta algunos de estos síntomas es bueno acudir al especialista para que descarte una posible disgrafía. Se considera disgráfico al niño que comete dos o más incorrecciones.

Principales causas de la disgrafía

Una vez estudiados los síntomas, el especialista debe detectar cuál es la causa que provoca esta patología. Las principales son:

  • Neurológicas. Ocurre por un déficit neuronal que hace que la persona no sea capaz de organizar adecuadamente toda la información que tiene. Por este motivo le cuesta materializarlo por escrito.
  • Psicomotrices. Hay niños que no coordinan bien los movimientos del brazo y la mano. Esto se traduce en una escritura más lenta y con más errores.

Tratamiento de la disgrafía

Son varios los especialistas que pueden tratar este trastorno: psicólogos, psicopedagogos, logopedas y terapeutas ocupacionales están preparados para lograr la mejora de una persona con disgrafía. El tratamiento se basa en ayudar a tener más fuerza en la mano y mejorar la coordinación motora fina. Asimismo, se enseña cuál es la correcta posición del brazo y la mejor postura corporal para la escritura. Ejercicios que trabajan la motricidad fina, la lateralidad, el esquema corporal, la preescritura o el recorte de figuras ayudan a escribir mejor.

Es importante fijar unas metas razonables y que impliquen un avance en la escritura. Así, ofrece buenos resultados establecer un plan personalizado con un profesional, ya que la disgrafía muchas veces va acompañada de otros trastornos como la dislexia o el TDAH.  

La recuperación depende del grado de afectación que tenga el niño. En un principio se trabaja en la reducción del trastorno cuando tiene entre 4 y 7 años. A partir de esa edad se recomienda la acomodación de la materia curricular en la escuela.  Si crees que tu hijo puede tener disgrafía es recomendable que acudas a un especialista para que realice un diagnóstico. Cuanto antes empiece el tratamiento más posibilidad de éxito hay. En SaludOnNet contamos con especialistas dispuestos a ayudarte sin esperas y a precio muy asequibles.

¿Cómo organizar y gestionar el tiempo mejor?

¿Sientes que no te llegan las horas del día para hacer todo lo que tienes previsto? ¿Necesitas organizarte mejor para gestionar el tiempo de un modo más adecuado? Muchas veces el problema no reside en tener demasiadas tareas pendientes, sino en no saber priorizar. Con un sencillo método de orden es más fácil afrontar el día a día y obtener mejores resultados.

Tiempo para planificar

La Consejería de Empleo de la Junta de Andalucía cuenta con una guía de Gestión eficaz del tiempo que ayuda a gestionar el tiempo. Es importante dedicarle un tiempo a planificar el día siguiente o la semana venidera. Es una tarea que no ocupa demasiado, pero que ayuda a que la rutina diaria sea más productiva. Para ello, existen diferentes métodos de organización de tareas, utilizados frecuentemente por quienes saben organizarse bien, pero quieren aprovechar al máximo las horas.

Pero ¿qué ocurre con aquellas personas que no son tan ordenadas? En estos casos es importante tener una guía por escrito, para que quede constancia de todo lo planificado. Muchos expertos recomiendan elegir dos métodos en los que plasmar las tareas a organizar y gestionar el tiempo.

  • Agenda de vista semanal. Serviría para anotar todas las citas que tengan una fecha concreta, como visitas médicas, exámenes, citas con amigos…etc.  
  • Lista de tareas. Se nota todo lo que se considere importante, anotando las tareas en tiempo real.

Organización semanal

Lo recomendable es dedicarle un par de minutos al día a revisar la agenda de la jornada siguiente y todas las semanas unos 15 o 30 minutos a planificar los próximos siete días. Con este hábito, que puede hacerse los domingos por la tarde, la persona es consciente de todas las actividades programadas, compromisos y tareas.

También es importante identificar los huecos libres en la agenda, por si surge cualquier tarea extra. Es en esos espacios en los que hay que ir ubicando las cosas anotadas en la lista de tareas. Se borran de la primera y se apuntan con fecha concreta en la agenda. Cada cosa que se pase a la agenda hay que tacharla de la lista de tareas y ¡ojo!, lo que sale de la lista de tareas no puede volver a entrar.

Es decir, que si una tarea que se ha anotado en la agenda no se ha podido realizar, se le debe asignar una nueva fecha la siguiente semana. Haberla anotado en la agenda implica un compromiso para la persona.

Tips de organización

Existen tips o consejos para gestionar el tiempo de la mejor manera posible. Algunos de ellos son:

  • Planifica el día en 10 minutos, antes de comenzar cualquier actividad.
  • Organiza la semana. Crea una plantilla para que las actividades semanales queden organizadas. Intenta cumplir con el horario de actividades de tu agenda.
  • Evita ser multitarea. Las cosas hay que ir haciéndolas una a una.
  • Ten un espacio ordenado y libre de interrupciones. Buscar objetos perdidos hace que se pierda el tiempo y aumenta el estrés. Además, en silencio y con orden se trabaja mejor.
  • Empieza por lo más complicado y aprovecha las primeras horas del día, en las que se es más productivo.
  • Posponer las actividades que no sean importantes y no regalar tu tiempo.
  • Escribir objetivos a largo plazo (mensuales, anuales…etc).

¿En qué soporte es mejor gestionar el tiempo?

¿Papel o dispositivos digitales? Se puede organizar el tiempo de ambas maneras y la elección depende de la preferencia de cada persona. Es cierto que actualmente cada vez se opta más por lo digital, ya que aporta beneficios como no pesar, tener calendarios simultáneos, permitir poner alarmas, vencimientos…etc. Muchas aplicaciones móviles son muy sencillas y completas y pueden ser usadas por todo el mundo.

Si necesitas aprender a gestionar el tiempo mejor te recomendamos que te pongas en manos de un psicólogo para que te ayude en tu día a día. En SaludOnNet contamos con especialistas dispuestos a ayudarte, sin esperas y con los mejores resultados.

Crisis de ansiedad o ataque de pánico. ¿Cómo actuar?

Las crisis de ansiedad son la manifestación súbita o intensa de un miedo o una angustia fuerte, que en pocos minutos se apodera del cuerpo. Se traducen en falta de aire, nerviosismo, temblores y dolor en el pecho. Cuando se producen, el cerebro de la persona entiende que existen potenciales amenazas en situaciones cotidianas que no tienen un peligro real.

Principales síntomas de las crisis de ansiedad

Los ataques de pánico o crisis de ansiedad surgen de repente, sin previo aviso. La primera vez que ocurren causan una sensación muy angustiosa en la persona, que muchas veces cree que está teniendo un infarto o una angina de pecho.

Los principales síntomas son:

  • Sensación de miedo o angustia, que provoca dificultad para coger el aire y respirar.
  • Una respiración más acelerada.
  • El corazón late más fuerte, con palpitaciones.
  • Aparición de sudores, náuseas, mareos, temblores y hormigueo en manos o pies.

Qué hacer ante un ataque de pánico

Si no es la primera vez que ocurre, suele ser reconocible para la persona que lo está teniendo. En estos casos, cuando se sabe que se está en medio de una crisis de ansiedad o ataque de pánico, los especialistas recomiendan seguir unas pautas con el fin de que acabe lo antes posible. Así, lo deseable es:

  • Alejarse del lugar en el que han empezado los síntomas y encontrar un sitio tranquilo donde sentarse. Si no se puede, buscar algo en lo que apoyarse.
  • Intentar controlar el pensamiento y repetir una y otra vez que es un ataque de ansiedad, que en poco tiempo va a pasar y no va a dejar secuelas.  
  • Trabajar la respiración. Durante la crisis, la sensación que se experimenta es que el aire no está entrando en los pulmones. No obstante, eso no es cierto. Por este motivo es importante hinchar el pecho lo máximo posible y soltar el aire poco a poco, dos o tres veces. A medida que se va recuperando el control se recomienda realizar respiración abdominal, para calmar la ansiedad.
  • Respirar unos segundos en una bolsa de papel o de plástico si los síntomas son muy intensos y la persona se marea o nota hormigueo de manos y pies.
  • Cerrar los ojos, una vez que va remitiendo la crisis.
  • Tomar medicación para la ansiedad, siempre que el médico la haya prescrito. Generalmente estas crisis terminan antes de que la medicación haga efecto, pero la toma de pastillas tiene un componente psicológico que ayuda a que pase antes.
  • Si no se consigue controlar es bueno pedir ayuda a alguien del entorno. Lo ideal es que acompañe al paciente al médico u hospital para que corten la crisis de pánico.

Cómo prevenir las crisis de ansiedad

La ansiedad es un estado emocional que tiene tres componentes fundamentales:

  • Cognitivo. Es la percepción de una amenaza, que desencadena el resto de las respuestas. Incluye la parte emocional, que hace que la experiencia resulte desagradable.
  • Fisiológico. Es la respuesta de nuestro organismo para poder hacer frente a esa percepción de amenaza.
  • Conductual. Las acciones que se realizan cuando todo pasa.

El tratamiento psicológico de la ansiedad debe tomar en cuenta estos tres componentes para ayudar a la persona a recuperar el equilibrio.

  • En el plano cognitivo se sabe que no hay un peligro real, aunque el cerebro lo detecte como tal. En este sentido es importante reconocer dónde está el error en el pensamiento, con el fin de corregirlo.
  • A nivel fisiológico se deben aprender estrategias para disminuir la activación del sistema nervioso simpático. Se consigue con técnicas de respiración, relajación y autocontrol.
  • No se deben evitar las situaciones que provocan ansiedad, porque impiden desarrollar mecanismos eficaces para hacerles frente. Para superar el miedo hay que enfrentarse a él, aunque de manera progresiva, poco a poco.

Llevar los miedos a la realidad

Una buena terapia consiste en afrontar las situaciones que producen ansiedad o pánico, en la vida real. Pero hay veces que no es posible y se utilizan otras técnicas, como la imaginación o la realidad virtual. Generalmente ofrecen unos resultados excelentes y son un paso previo a la exposición real.

En España un estudio muestra que en 2018 el 96% de los españoles ha sentido estrés o ansiedad durante el último año. De ellos, cuatro de cada 10 lo sufren de manera continuada. Si tienes problemas de ansiedad debes buscar ayuda en un profesional de la salud mental para que te ayude a superarlo. En SaludOnNet ponemos a tu disposición un elenco de profesionales dispuestos a ayudarte.

Página siguiente »