Fibrilación auricular, la arritmia más frecuente

La Fibrilación auricular (FA), es la arritmia cardíaca más común en adultos de entre 18 y 65 años y se caracteriza por un ritmo cardíaco anormal que provoca que los impulsos eléctricos sean desorganizados y múltiples. Esto impide que el músculo cardíaco se contraiga de forma eficaz. La FA puede causar dificultades respiratorias, debilitamiento del estado general, disminución en la calidad de vida, accidentes cerebrovasculares (ictus), e incluso un mayor riesgo de muerte (infarto).

Se presenta cuando el corazón se dispara rápidamente a velocidades de 400 a 600 latidos por minuto, lo que provoca que el ritmo sea desordenado y caótico. Esto a su vez impide al corazón llenarse correctamente con sangre oxigenada, lo que provoca una disminución en la cantidad de sangre que puede bombear alrededor del cuerpo. Además, puede aumentar el riesgo de coágulos u otra enfermedad vascular.

La Fibrilación auricular afecta aproximadamente al 2,7% de la población mundial. Puede provocar síntomas como palpitaciones, debilidad, cansancio y desmayos. Es un tipo de taquiarritmia, en la que la frecuencia cardiaca está por encima de 100 ppm, a diferencia de las bradiarritmias, como la bradicardia sinusal, en las que el ritmo cardíaco está por debajo de 60 ppm.

Causas de fibrilación auricular

La Fibrilación auricular puede ser breve o durar mucho tiempo, incluso años. Esta condición puede ser una amenaza para la salud y provocar desde una sensación de opresión en el pecho hasta un ataque al corazón. Las principales causas son:

  • Trastornos estructurales del corazón. Enfermedades cardíacas como defectos congénitos del corazón o inflamación de la válvula mitral.
  • Factores eléctricos del corazón. Cuando se producen interrupciones eléctricas en el corazón es fácil desarrollar una FA. Esto sucede cuando el impulso eléctrico recorre el corazón en patrones anormales.
  • Daño al Corazón. Al tener un ataque cardíaco, se crean cicatrices en el músculo que pueden desencadenar la fibrilación auricular. Además, contribuye el uso a largo plazo de medicamentos para la arritmia y la exposición a tóxicos.
  • Desórdenes tiroideos. Si el tiroides no está funcionando correctamente, hay una mayor probabilidad de desarrollar FA. El tratamiento con medicamentos para la tiroides puede ayudar a aliviar el problema.
  • Alcohol y Estrés. Estos factores también contribuyen al desarrollo de irregularidades en la frecuencia cardíaca.

Diferencia entre la Fibrilación auricular y las demás arritmias

La Fibrilación Auricular se diferencia de las demás arritmias por su causa. Mientras que las arritmias como la taquicardia supraventricular y la taquicardia ventricular son la acumulación de impulsos eléctricos desde alguna parte en el sistema eléctrico del corazón, la fibrilación auricular no proviene de un solo origen. En vez de eso, se genera desde varios focos ubicados en toda la superficie auricular e incluso en las paredes de las venas pulmonares. Esto causa una actividad eléctrica caótica en la aurícula que a su vez provoca una contracción del músculo cardíaco ineficiente.

Es importante destacar que esta arritmia es mucho más perjudicial y presenta un mayor riesgo que otras arritmias cardíacas (por ejemplo, de padecer accidentes cerebrovasculares). Además, puede ser consecuencia de otras enfermedades cardíacas, incluso problemas con el corazón o con los vasos sanguíneos.

Síntomas de fibrilación auricular

Es importante conocer los síntomas, para poder tratarla adecuadamente y prevenir más complicaciones. Los síntomas de la Fibrilación auricular pueden variar según la persona. Los más frecuentes son:

  • Latido irregular, que puede sentirse en el pecho. Los pacientes notan que el corazón palpita con fuerza o a mucha velocidad. Se siente como si la persona estuviera teniendo una crisis, pero en la mayoría de los casos, los síntomas son leves.
  • Sensación de cansancio.
  • Aturdimiento.
  • Falta de aliento.
  • Palpitaciones.  
  • Dolor en el pecho.
  • Debilidad en el cuerpo.
  • Mareos.
  • Dificultad para respirar.

Otros síntomas pueden ser causados ​​por comorbilidades relacionadas con la fibrilación auricular o complicaciones secundarias. Estos incluyen fatiga excesiva, insuficiencia cardíaca, deterioro de la función cognitiva, accidente cerebrovascular y/o embolia pulmonar.

En casos más graves, cuando el paciente experimenta un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular, pone en peligro su vida si no es tratado a tiempo.

Tipos de fibrilación auricular

Existen diferentes tipos de FA, cada una con sus características, causas y síntomas.

  • Fibrilación auricular paroxística persistente (FAP). Es el tipo más común y una de las arritmias más peligrosas. Comienza de forma repentina y generalmente se detiene sin tratamiento, pero también puede durar varias semanas o incluso meses. Los síntomas asociados con la FAP pueden variar desde una leve sensación de latidos irregulares del corazón hasta una presión profunda en el pecho. Esta forma de arritmia también puede aumentar el riesgo de ataque al corazón en algunos casos, y es importante que los pacientes que la padezcan reciban un tratamiento adecuado.
  • Fibrilación auricular Recurrente (FR).  Es menos persistente y los episodios suelen durar menos de una semana. Los síntomas más comunes asociados con la FR son la palpitación y la sensación de latidos irregulares del corazón. Esta también se puede asociar con fatiga y sed, así como algunos otros síntomas.
  • Fibrilación Auricular Atrial (FAA). Es una forma crónica y estable de arritmia mucho menos común que la FAP y la FR. Generalmente no produce síntomas, pero algunos pacientes pueden sentir palpitaciones o latidos irregulares.

Factores de riesgo de la Fibrilación Auricular

Investigaciones recientes han descubierto una amplia variedad de factores de riesgo relacionados con la FA. Existen cuatro factores principales de riesgo. Son:

  • Enfermedad cardiaca. Los pacientes diagnosticados con enfermedades cardíacas estructurales, tales como una enfermedad valvular, hipertensión pulmonar, hipertrofia ventricular izquierda o un antecedente de eventos cardíacos, como un infarto de miocardio o una angina inestable, casi siempre tienen un riesgo aumentado de FA. La enfermedad coronaria parece estar más fuertemente asociada con la FA, con un mayor riesgo en pacientes con insuficiencia cardiaca congestiva. Además, la FA se observa más a menudo en pacientes con miocardiopatía dilatada y con defecto de septum ventricular.
  • Hipertensión. Puede variar desde una presión arterial ligeramente elevada hasta hipertensión grave. Se ha visto que hay mayor presión arterial diastólica en pacientes con FA, lo que sugiere una relación entre ellos. También una elevada presión arterial sistólica se ha asociado con eventos cardíacos y accidentes cerebrovasculares en pacientes con FA.
  • Diabetes. Los pacientes con diabetes tienen un riesgo aproximadamente 3 veces mayor de desarrollar FA que aquellos sin la enfermedad. La razón de esta asociación no se conoce con exactitud, pero el control deficiente de la glucemia a largo plazo se ha vinculado como un posible factor contribuyente.
  • Estilo de vida. Factores como la dieta, el ejercicio y el consumo de tabaco están asociados con la FA. Asimismo, el uso prolongado de determinadas medicaciones, como medicamentos antiarrítmicos y fármacos para el corazón, también se ha relacionado con un mayor riesgo.

Cómo se diagnostica la fibrilación auricular

Para diagnosticar la fibrilación auricular, el médico utiliza varios métodos, incluyendo historia clínica, examen físico, electrocardiograma, ecocardiograma y pruebas de sangre. En algunos casos, se pueden realizar pruebas adicionales, como un EEG, resonancia magnética o un holter. En algunos casos puede indicar una prueba de esfuerzo o ergometría.

Tratamiento de la fibrilación auricular

El tratamiento de la fibrilación auricular (FA) es difícil. A veces los medicamentos son suficientes para controlar los síntomas y prevenir que el ritmo cardíaco se vuelva irregular. Otras veces se requiere una intervención quirúrgica, como la ablación por catéter, para obtener un control óptimo de la frecuencia cardíaca.

El enfoque para el tratamiento de la FA depende de la presencia de síntomas, el tipo de arritmia, y la gravedad de cualquier condición cardíaca subyacente concomitante.

Así, los medicamentos antiarrítmicos son el tratamiento principal. Estos pueden aumentar el control sobre el ritmo cardiaco y prevenir episodios recurrentes. Se usan para bajar la frecuencia cardíaca, prevenir la formación de coágulos de sangre y reducir los episodios de arritmia. Los medicamentos utilizados incluyen betabloqueantes, digitálicos, antiarrítmicos y anticoagulantes.

El segundo tratamiento es la ablación por catéter. Esta técnica consiste en insertar un dispositivo de radiofrecuencia en el corazón del paciente para eliminar áreas anormales del tejido responsables de la FA. A través de la ablación por catéter, se puede restaurar el ritmo cardíaco normal en la mayoría de los pacientes.

En los casos graves, la fibrilación auricular se trata con cirugía de corazón con un dispositivo de marcapasos implantable. Esto se usa para restaurar el ritmo cardíaco normal y mejorar la función cardíaca. Este dispositivo monitorea el ritmo cardíaco y envía impulsos eléctricos para contrarrestar los episodios de arritmia.

El éxito del tratamiento depende en gran medida del control de los medicamentos que se usan, los procedimientos quirúrgicos que se realizan, y el estilo de vida que lleva a cabo el paciente. Los pacientes con FA deben evitar el alcohol, el tabaco, y cualquier otro factor que pueda conducir a un mayor riesgo de episodios arritmias. Además, también deben controlar los niveles de estrés para ayudar a prevenir nuevos episodios.

Complicaciones de la Fibrilación Auricular

Aunque los síntomas de la Fibrilación Auricular pueden ser leves o ausentes, en algunos casos pueden ser graves o incluso fatales. Las principales complicaciones de esta arritmia son:

  • Falta de oxígeno en ciertas partes del cuerpo. Esto, a menudo, puede ser potencialmente mortal, ya que el tejido cerebral puede resultar dañado. Además, la falta de oxígeno también puede provocar un ataque al corazón u otros órganos, como el hígado y los riñones.
  • Aumenta el riesgo de desarrollar un accidente cerebrovascular. Esto sucede cuando un coágulo de sangre viaja a través de la circulación y se detiene en una de las arterias, bloqueando el flujo sanguíneo al cerebro. Cuando ocurre, el área del cerebro privada de oxígeno comienza a morir, lo que se traduce en parálisis, habla incoherente o, en los casos más graves, la muerte.
  • Embolia pulmonar. Puede estar provocada cuando un coágulo formado durante la FA viaja a través del torrente sanguíneo hasta los pulmones. Esto puede causar grave dificultad para respirar y, en algunos casos, la muerte.
  • Insuficiencia cardíaca congestiva. Se produce cuando el corazón ya no es capaz de bombear la cantidad suficiente de sangre a los órganos corporales. Esto puede provocar disminución en el flujo sanguíneo, fatiga, aumento de la presión arterial y dificultad para respirar, entre otros síntomas.

Prevención de la FA

La Fibrilación Auricular puede ser un trastorno crónico desalentador, pero hay muchas medidas que se pueden tomar para prevenirlo o controlarlo. Se puede controlar con medicamentos, pero un buen cuidado de la salud también puede ayudar a prevenir o reducir la frecuencia y severidad de los episodios.

Uno de los principales factores que contribuyen a la fibrilación auricular son los desequilibrios de sal y de electrolito del cuerpo, particularmente los relacionados con el potasio y el magnesio. Controlar su dieta y suprimir el consumo de sodio puede ayudar a prevenir y controlar los episodios de FA. Una dieta baja en sal que contiene principalmente alimentos ricos en potasio, magnesio y calcio es importante para mantener sus electrolitos en balance. Si experimenta fatiga, palpitaciones o presión arterial baja, esto puede ser un signo de desequilibrio de los electrolitos, y debe consultar a un cardiólogo.

También es aconsejable evitar el estrés y la ansiedad. Las actividades relajantes como la lectura, el yoga, la meditación, la respiración profunda o simplemente salir a pasear pueden ayudar a relajarse y reducir el estrés.

Los cambios en el estilo de vida también pueden ayudar a prevenir la FA. Evitar el consumo de alcohol, el tabaco y las drogas puede reducir la frecuencia de los episodios. También es importante mantener un peso saludable y realizar al menos 30 minutos de actividad física aeróbica al día. Esto mejorará la salud cardiovascular y ayudará a controlar la presión arterial y los niveles de colesterol.

Fibrilación auricular: ¿Cuál es la esperanza de vida?

Un estudio de la Universidad McMaster ha indicado que la esperanza de vida promedio de una persona con fibrilación auricular se reduce alrededor de 10 años. Según se pone de manifiesto, las mujeres presentan una mayor reducción en la esperanza de vida que los hombres. El tratamiento es un factor importante cuando se trata de incrementar la esperanza de vida, así como el cambio en el estilo de vida para reducir el riesgo de complicaciones. Esto puede incluir mantener una dieta saludable equilibrada, desarrollar un programa de ejercicio adecuado, mantener un peso saludable y disminuir el consumo de alcohol.

Un buen control médico y el compromiso por seguir un estilo de vida saludable es importante para mejorar su calidad de vida y prolongar la esperanza de vida, por lo que es complicado saber cuántos años se puede vivir con fibrilación auricular.

La fibrilación auricular es una enfermedad seria y que debe tratarse con urgencia. Si piensas que puedes tener esta arritmia, debes acudir al médico lo antes posible para recibir un diagnóstico apropiado y un tratamiento adecuado. En SaludOnNet contamos con cardiólogos especializados en este tipo de arritmias. Puedes comprar una consulta con un cardiólogo desde 26 euros; te ayudará a saber si tienes esta patología y te informará de su tratamiento.

Consecuencias de la hipertensión arterial en la salud

1 de cada 5 personas mayores de 40 años tiene hipertensión arterial. Esta patología supone una elevación inapropiada de la tensión arterial, por encima de los 140/150 en la sistólica y 90 en la diastólica. La hipertensión se da con más frecuencia en personas con sobrepeso y diabéticos. Actualmente se puede tratar con dieta, en la que se elimina la sal, y medicación. Los diuréticos ayudan a controlar la hipertensión.

Es una enfermedad silenciosa durante mucho tiempo, por lo que puede pasar desapercibida y tener efectos graves. Por eso es importante tener hábitos saludables.

Principales efectos de la hipertensión arterial

Existen cuatro clases de efectos o repercusiones orgánicas de la presión arterial alta, que es importante tener en cuenta.  

Efectos cardiovasculares

Son varias las consecuencias negativas de la presión arterial elevada en el sistema cardiovascular. Daña las arterias, provocando pérdida de elasticidad y mayor rigidez en las mismas. Los principales efectos son:

  • Se produce un aumento del grosor de la pared de las arterias, que son los vasos sanguíneos que llevan la sangre desde el corazón hasta el resto del cuerpo. Asimismo, también disminuye el espacio que hay dentro de las arterias, aumentando la presión y la resistencia periférica al paso de la sangre. Las arterias quedan más estrechas y dañadas.
  • La presión de la sangre pasando por una arteria dañada origina lesiones en el endotelio, que pueden provocar aneurismas. Son más frecuentes los que aparecen en la aorta.   
  • El corazón tiene que hacer más fuerza para expulsar la sangre y provoca una hipertrofia del musculo cardiaco. La tensión en el corazón ocasionada por la hipertensión puede hacer que el músculo cardiaco se debilite.
  • La disminución de distensibilidad ventricular también afecta a las aurículas y puede producir arritmias como la fibrilación auricular.
  • Produce arterioesclerosis, es decir unas obstrucciones en las arterias. Esto causa isquemia o falta de oxígeno, lo que predispone a tener anginas de pecho e infartos.

En resumen, los pacientes con hipertensión arterial tienen un mayor riesgo de padecer enfermedad en las arterias coronarias, atereosclerosis, anginas de pecho e infartos. Asimismo, a partir de los 70 años son más propensos a presentar fibrilación auricular, que es una arritmia muy notable.

Efectos neurológicos

Las personas con hipertensión arterial es frecuente que tengan molestias como dolores de cabeza o cefaleas, inestabilidad y mareos. No obstante, las consecuencias más graves se producen en el sistema nervioso central. Son:

  • Accidente cerebrovascular, que puede ser hemorrágico o isquémico. Dentro de los isquémicos, producidos por falta de oxígeno, se encuentran las trombosis y las embolias cerebrales.
  • Encefalopatía hipertensiva. Es una afectación del encéfalo por la hipertensión, normalmente por un aumento grave de la presión arterial. Conlleva disminución o alteración de la consciencia, convulsiones, edemas de la papila dentro del ojo e hipertensión intracraneal, entre otros síntomas.
  • Demencias multiinfarto y enfermedad de Binswanger.
  • Deterioro cognitivo leve.

Efectos en los ojos de la hipertensión arterial

La hipertensión afecta a la capa más interna del globo ocular, la retina. Existen cuatro grados de afectación, tal y como se explica en el artículo Manifestaciones oftalmológicas de la hipertensión arterial, escrito por N. A. Rodríguez y A. Zurutuza, delServicio de Oftalmología del Hospital de Navarra, en Pamplona.

  • Grado I: se produce un estrechamiento y esclerosis arteriolar.
  • Grado II: hay cruces arteriovenosos.
  • Grado III: exudados y hemorragias.
  • Grado IV: edema de papilas.

También puede dañar al nervio óptico o producir una acumulación del líquido debajo de la retina.

Efectos renales

La hipertensión es una de las principales causas de enfermedad renal crónica a nivel mundial. Hace que le corazón trabaje más, lo que puede dañar los vasos sanguíneos de los riñones, causando una enfermedad llamada hipertensión renal. En esta enfermedad los riñones dejan de realizar algunas de sus funciones, como las de filtrar sangre del aparato circulatorio, dejando deshechos y fluidos extra del cuerpo. Los fluidos extra hacen aumentar aún más la presión arterial.

En una analítica el GFR (índice de filtración glomerular) muestra si los riñones están filtrando bien los deshechos del organismo. También una prueba de orina que mide la albúmina puede determinar si hay daño en los riñones.

Por último, la hipertensión arterial también puede tener consecuencias negativas en la vida sexual de una persona. La disminución del flujo sanguíneo a la pelvis puede afectar tanto a los hombres como a las mujeres, impidiendo a erección en el caso de ellos o reduciendo la lívido en el de ellas.

Si tienes hipertensión arterial debes acudir al médico para que te ponga tratamiento y así evitar las consecuencias de esta enfermedad. En SaludOnNet contamos con especialistas dispuestos a ayudarte en lo que necesites.

Qué es una arritmia cardíaca: síntomas, causas y tratamiento

Una arritmia cardíaca es un trastorno de la frecuencia cardíaca que se caracteriza por una variación en el ritmo normal del corazón. ¿Qué produce una arritmia cardíaca? Puede estar causada por una variedad de factores, desde una enfermedad cardíaca subyacente hasta una lesión en el corazón.

Las arritmias cardíacas afectan a millones de personas en todo el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud, cerca de 17 millones de personas en todo el mundo sufren de arritmias cardíacas. Esto incluye aproximadamente el 5% de la población mundial.

Aunque no es lo habitual si se trata a tiempo, se puede morir de una arritmia cardíaca. Es una afección grave, que cambia el flujo de sangre al corazón y a otros órganos. Aunque es más frecuente que se produzca en ancianos, también son habituales en personas más jóvenes y deportistas.

Síntomas de una arritmia cardíaca

Los síntomas de la arritmia cardíaca pueden variar desde leves a graves, dependiendo de la causa, la gravedad de la arritmia y los síntomas. Además, pueden durar desde unos segundos hasta varias horas.

Síntomas leves 

Una vez establecido qué es una arritmia cardíaca, necesitamos saber cómo reconocerla. Los principales síntomas de una arritmia cardíaca son: 

  • Palpitaciones. Sensación de latidos acelerados o irregulares en el pecho. Puede estar producida por una variedad de factores como el estrés, el ejercicio intenso, el consumo excesivo de cafeína, los medicamentos o la ansiedad.
  • Falta de aliento. También conocida como disnea, es una sensación de falta de aire o de dificultad para respirar. Puede ser un síntoma de una variedad de afecciones médicas, desde una infección respiratoria hasta una enfermedad cardíaca. 
  • Mareos. Efecto de inestabilidad o desequilibrio. Pueden aparecer por una variedad de factores como la deshidratación, la fatiga, el estrés, los cambios en la presión arterial, los medicamentos, los trastornos del oído interno, del equilibrio o del sistema nervioso, entre otros.
  • Fatiga. Sensación de cansancio y agotamiento físico y mental que se presenta como resultado de un esfuerzo excesivo o prolongado.
  • Dolor en el pecho. Puede variar desde una sensación de presión o apretón hasta un dolor punzante o ardor. El dolor puede ser constante o intermitente, y puede ser leve o intenso. El dolor en el pecho también puede irradiarse hacia el cuello, la mandíbula, los brazos y la espalda.

Síntomas graves

Cuando aparecen los siguientes síntomas, se habla de síntomas graves:

  • Desmayos. Son pérdidas temporales de la consciencia, también conocidos como síncopes. Pueden ocurrir cuando el flujo de sangre al cerebro se ve interrumpido, lo que provoca una disminución de oxígeno en el cerebro. 
  • Convulsiones. Son episodios repentinos de actividad eléctrica anormal en el cerebro que pueden causar una serie de síntomas, como movimientos involuntarios, pérdida de conciencia, rigidez muscular, cambios en la respiración y la presión arterial, y cambios en el estado mental.
  • Presión arterial baja. Es una condición en la que la presión arterial sistólica (la presión arterial más alta) es menor de 90 mmHg. Esto significa que el corazón no está bombeando sangre con suficiente fuerza para llevar la sangre a todas las partes del cuerpo.
  • Dolor en el pecho intenso. Sensación de dolor agudo o punzante en el área del pecho.
  • Sangrado nasal. Hemorragia desde una o ambas fosas nasales. Esto puede ocurrir debido a una infección, una lesión, una alergia o una enfermedad subyacente.
  • Confusión. Estado mental en el que una persona no puede pensar con claridad, no entiende lo que está sucediendo o no puede recordar información. 
  • Debilidad extrema. Condición en la que una persona experimenta una gran cantidad de fatiga y falta de energía.

Es importante que los pacientes con síntomas de arritmia cardíaca sean evaluados por un cardiólogo para determinar la causa y el tratamiento adecuado.

Arritmia cardíaca: causas principales

La arritmia cardíaca es un trastorno del ritmo cardíaco que puede ser leve o grave y estar causado por una variedad de factores. Las principales causas son: 

  • Enfermedad cardíaca subyacente. Esto incluye patologías como la enfermedad de la válvula cardíaca, la enfermedad cardíaca isquémica, la cardiomiopatía y la enfermedad de la arteria coronaria. 
  • Lesión en el corazón. Puede incluir un ataque cardíaco, una cirugía cardíaca o una lesión traumática. Estas lesiones pueden dañar el tejido cardíaco y afectar el ritmo cardíaco. 
  • Medicamentos. Algunos medicamentos pueden causar arritmias. Incluyen medicamentos para el corazón, para la presión arterial, para el asma y para el tratamiento de la depresión. Estas medicinas pueden afectar el ritmo cardíaco y causar arritmias. 
  • Estrés y ansiedad. El estrés y la ansiedad también pueden ser una causa común, afectando el ritmo cardíaco y causar arritmias. 
  • Alcohol y drogas.

En conclusión, hay muchas posibles causas de arritmia cardíaca, desde enfermedades cardíacas subyacentes hasta lesiones en el corazón, medicamentos, estrés y ansiedad. Si sospecha que puede padecerla, es importante que consulte a su médico para obtener un diagnóstico y tratamiento adecuados.

Tipos de arritmia cardíaca

¿Qué es una arritmia cardíaca? Cada uno de los tipos de arritmias se caracteriza por un ritmo cardíaco anormal, que puede ser rápido, lento, o irregular. 

Bradicardias

Es una condición en la que el corazón late a un ritmo más lento de lo normal. Una frecuencia cardíaca normal es de 60 a 100 latidos por minuto y una frecuencia cardíaca lenta es menor de 60 latidos por minuto. La bradicardia puede ser una condición normal en algunas personas, especialmente en los atletas entrenados. En otros casos, puede ser un signo de una afección médica subyacente.

Taquicardias

Es un trastorno del ritmo cardíaco caracterizado por un aumento de la frecuencia cardíaca. Esto significa que el corazón late más rápido de lo normal. La taquicardia puede ser una afección temporal o crónica.

  • Taquicardia ventricular. Es una arritmia caracterizada por un ritmo cardíaco anormalmente rápido y regular. Se produce cuando el corazón late más de 100 veces por minuto. Esta arritmia puede ser peligrosa si no se trata de inmediato, ya que puede provocar un paro cardíaco. Los síntomas de la taquicardia ventricular incluyen palpitaciones, mareos, desmayos, dificultad para respirar y dolor en el pecho. Si se sospecha que una persona está sufriendo una taquicardia ventricular, debe buscarse atención médica de inmediato.
  • Taquicardia supraventricular. Es un trastorno del ritmo cardíaco en el que el corazón late más rápido de lo normal. Esta afección se produce cuando los impulsos eléctricos que controlan el ritmo cardíaco se originan en el área superior del corazón, en lugar de en el área inferior. Esto hace que el corazón se contraiga más rápido de lo normal, lo que aumenta el ritmo cardíaco. La taquicardia supraventricular puede ser una afección aislada o un síntoma de una afección más grave. Los síntomas de la taquicardia supraventricular incluyen palpitaciones, mareos, fatiga, dificultad para respirar y desmayos.
  • Fibrilación auricular. Es una arritmia cardíaca en la que el corazón late de forma irregular y rápida. Esta arritmia se produce cuando los impulsos eléctricos que controlan el ritmo cardíaco se desorganizan y se producen impulsos eléctricos anormales. Causan que el corazón se contraiga de forma irregular y rápida. Esto puede provocar síntomas como palpitaciones, cansancio, falta de aliento y mareos. La fibrilación auricular puede ser una afección grave si no se trata adecuadamente.

Arritmia sinusal

Es un trastorno del ritmo cardíaco en el que el corazón late a un ritmo anormalmente rápido o lento. Esto puede ser causado por una variedad de factores, incluyendo enfermedades cardíacas, medicamentos, estrés, lesiones, enfermedades del sistema nervioso o cambios hormonales. Es común una amplia variación en la frecuencia sinusal en individuos jóvenes, sanos y por lo general no es patológica.

Clasificación de las arritmias cardíacas

Se pueden clasificar las arritmias en base a la causa subyacente. Estas incluyen: 

  • Arritmias cardíacas primarias. Son aquellas que no tienen una causa subyacente conocida.
  • Secundarias. Las que se deben a una enfermedad cardíaca subyacente.
  • Sintomáticas. Las arritmias sintomáticas son aquellas que se deben a una lesión en el corazón.

Arritmia cardíaca en adultos mayores

En adultos mayores puede estar causado por una variedad de factores, incluyendo enfermedades cardíacas, medicamentos, estrés, enfermedades del sistema nervioso, enfermedades del sistema endocrino y enfermedades del sistema circulatorio. Los síntomas en adultos mayores pueden incluir palpitaciones, falta de aliento, mareos, fatiga, dolor en el pecho y desmayos. 

Si se sospecha que un adulto mayor tiene arritmia cardiaca, es importante que se realice una evaluación médica para determinar la causa y el tratamiento adecuado. El tratamiento puede incluir medicamentos, cambios en el estilo de vida, cirugía o dispositivos implantables. 

Es importante que los adultos mayores se mantengan activos, coman una dieta saludable y reciban una atención médica regular para ayudar a prevenir y controlar la arritmia cardiaca.

Diagnóstico arritmia cardíaca

El diagnóstico de arritmia cardíaca es una parte importante del cuidado de la salud cardiovascular. Las arritmias cardíacas son una variedad de trastornos del ritmo cardíaco que pueden afectar la frecuencia, el ritmo y la fuerza con la que el corazón bombea sangre. 

Los diferentes métodos de diagnóstico incluyen:

  • Historia clínica. Incluye preguntas sobre los síntomas, la medicación, los antecedentes familiares y los antecedentes médicos.
  • Examen físico. Es importante para evaluar la presión arterial, el ritmo cardíaco y la presencia de signos de enfermedad cardíaca.
  • Pruebas de laboratorio. Los exámenes de laboratorio pueden ayudar a identificar los factores de riesgo para la arritmia cardíaca, como la diabetes, la hipertensión y los niveles altos de colesterol.
  • Electrocardiografía. La electrocardiografía (ECG) es la prueba diagnóstica de referencia para esta patología. Es un examen no invasivo que se utiliza para medir la actividad eléctrica del corazón. Puede ayudar a identificar los trastornos del ritmo cardíaco.
  •  Ecocardiografía. La ecocardiografía es un examen no invasivo que se utiliza para evaluar el tamaño y la función del corazón. También puede ayudar a identificar los trastornos del ritmo cardíaco.
  •  Prueba de esfuerzo cardíaco. Se utiliza para evaluar la respuesta del corazón a una actividad física. Puede ayudar a identificar los trastornos del ritmo cardíaco. 
  • Holter ECG. Es una prueba de larga duración que se utiliza para evaluar la actividad eléctrica del corazón durante un período de tiempo prolongado. Ayuda a identificar los trastornos del ritmo cardíaco.
  • Holter de tensión. Dispositivo portátil que se usa para medir la presión arterial durante un período prolongado de tiempo. Registra la presión arterial durante 24 horas o más. 
  • Resonancia magnética cardíaca. Prueba no invasiva que se utiliza para evaluar el tamaño y la función del corazón. También puede ayudar a identificar los trastornos del ritmo cardíaco.

Tratamiento de la arritmia cardíaca

El tratamiento de la arritmia cardíaca es un tema de gran importancia para la salud de los pacientes. Depende de la causa y la gravedad de los síntomas. Puede incluir: 

  • Medicamentos. Ayudan a controlar los síntomas. Pueden incluir betabloqueantes, anticoagulantes, antiarrítmicos, bloqueadores de los canales de calcio y otros medicamentos. Pueden ayudar a controlar los síntomas de la arritmia cardíaca, como palpitaciones, taquicardia y fibrilación auricular.
  • Cirugía. Puede ser necesaria la operación por arritmia cardíaca para corregir la causa subyacente. La cirugía para el tratamiento de la arritmia cardíaca puede incluir distintos tipos de ablación como la ablación con catéter, con láser, con radiofrecuencia y con corriente eléctrica. Estas técnicas se utilizan para destruir el tejido anormal que causa la arritmia.
  • Dispositivos implantables. Los dispositivos implantables, como los marcapasos, pueden ayudar a regular el ritmo cardíaco. Otros dispositivos son los desfibriladores implantables y los dispositivos de estimulación cardíaca. Se implantan quirúrgicamente en el cuerpo y ayudan a controlar el ritmo cardíaco.
  • Cambios en el estilo de vida. Los cambios en el estilo de vida, como reducir el estrés, pueden ayudar a prevenir y controlar los síntomas.

Prevención de las arritmias cardíacas

Es importante que los pacientes sean conscientes de los síntomas y busquen atención médica inmediata si experimentan alguno de ellos. Si se detecta una arritmia cardíaca, el tratamiento temprano puede ayudar a prevenir complicaciones graves.

Pero para prevenir la aparición de esta patología hay algunos consejos que pueden ayudar: 

  • Llevar un estilo de vida saludable. Esto incluye hacer ejercicio regularmente, comer una dieta saludable, mantener un peso saludable, evitar el consumo excesivo de alcohol y dejar de fumar. 
  • Controlar los niveles de estrés y descansar adecuadamente. 
  • Vigilar los factores de riesgo. Incluye controlar la presión arterial, el colesterol y los niveles de glucosa en sangre. También es importante controlar los niveles de hormonas, como la tiroides, y tratar cualquier afección cardíaca subyacente, como la hipertensión arterial o la enfermedad coronaria. 
  • Acudir al médico para que determine si el paciente necesita medicamentos para controlar la afección. Las medicinas pueden ayudar a controlar los síntomas y prevenir complicaciones graves. 

En SaludOnNet contamos con cardiólogos dispuestos a ayudarte en lo que necesites. Solo tienes que acudir a consulta con el especialista para que realice un diagnóstico y te indique el tratamiento más adecuado. 

Pros y contras de correr a partir de los 40

El atletismo popular ha crecido exponencialmente en los últimos años. Cada vez son más las personas que se animan a iniciarse en el running, sobre todo a correr a partir de los 40 años. De hecho, muchos atletas logran sus mejores marcas durante esta década. Y es que el hecho de envejecer no significa tener que renunciar a ser competitivo. Es una manera de estar en forma y mantenerse activo, pero es importante hacerlo con cabeza, para evitar posibles daños y lesiones.

Prepararse para correr

Las personas, sobre todo a partir de una edad, deben ser conscientes de sus limitaciones y no iniciarse en el running sin estar en buen estado de salud. No hay que apuntarse a correr porque se quiera estar en forma, tener más resistencia o perder kilos, sino que hay que estar en buena forma para empezar a correr. Es importante el peso corporal y tener una buena técnica para evitar las lesiones.

Quienes tienen sobrepeso, una mala condición física, llevan mucho tiempo inactivos, no tienen técnica y cuentan con poca movilidad articular tienen más riesgo de tener una lesión. En estos casos lo fundamental, antes de empezar con el running, es:

  • Realizar un calentamiento adecuado.
  • Comenzar a caminar antes de empezar a correr. Se recomienda una caminata diaria a paso ligero de unos 30 o 40 minutos para mejorar la condición física.
  • A continuación, se pueden subir escaleras e ir elevando la intensidad poco a poco.
  • Fortalecer los músculos de las piernas para que aguanten el peso del cuerpo y evitar una lesión.
  • Tener un calzado adecuado y cómodo para rendir.

También se recomienda realizar un chequeo médico en el que se incluya una prueba de esfuerzo o ergometría.

Ventajas y desventajas de correr a partir de los 40

Correr a partir de los 40 tiene muchas ventajas, por eso lo hace mucha gente. Las principales son:

  • Fortalece el corazón, mejorando el sistema cardiovascular. También es bueno para los sistemas respiratorio, metabólico e inmunológico.
  • Favorece el cambio de hábitos, apostando por una vida más saludable, tanto en la alimentación como en el ejercicio físico. Esto ayuda a reducir el colesterol malo.
  • Afianza los músculos y aumenta la masa muscular.
  • Ayuda a controla el peso y modifica el cuerpo, reduciendo grasa y aumentando músculo.
  • Mejora la autoestima y combate el estrés.  
  • Ayuda a relajarse y mejora el humor, gracias a las endorfinas que se generan.  Ayuda a conciliar el sueño.
  • Fomenta las relaciones interpersonales, al salir a correr en grupo.

No todo son cosas buenas. También hay “peros” que hay que tener en cuenta. Entre las desventajas que encontramos están:

  • Problemas articulares, debido al impacto.
  • Lesiones como hernias de disco, tendinitis o problemas en las rodillas.
  • Debilita el suelo pélvico. Las mujeres que ya lo tienen debilitado no deberían correr, sino realizar ejercicios para fortalecerlo.
  • Sobrecarga la zona lumbar, causando lumbalgias.

Tips para correr mejor

Una vez conseguida una técnica adecuada y un buen estado de forma se puede empezar a correr a partir de los 40. Esto debe de ir acompañado de una buena alimentación y un equilibrio mental. Los especialistas aconsejan:

  1. Alimentación saludable. Comer sano siempre es importante, pero más según se van cumpliendo año. Una dieta para hacer ejercicio debe tener:
  2. Alimentos ricos en proteínas como los huevos, la carne de vaca, el pollo y las legumbres. Son necesarios para que el cuerpo repare los tejidos dañados al entrenar y para mantener la masa muscular.
  3. Vitaminas y minerales como las frutas y las verduras. El ácido fólico, el potasio y la vitamina C ayudan a aumentar el rendimiento.  
  1. Respetar la recuperación del cuerpo. Los músculos y tejidos tendinosos necesitan un tiempo para recuperarse tras un entrenamiento intenso o una carrera partir de los 40 el cuerpo tarda más en recuperarse. Se pueden aplicar terapias como los masajes deportivos, los estiramientos, sesiones de yoga…etc. El objetivo es acelerar y estimular la recuperación de los tejidos a partir de una mayor irrigación sanguínea.
  2. Entrenamientos cruzados. Al cumplir años el cuerpo empieza a perder masa muscular. Por este motivo es importante incorporar varias rutinas de entrenamiento de fuerza.
  3. Estar motivado. En ocasiones es bueno salir de la zona de confort para no caer en el aburrimiento.

Si tienes más de 40 años y estás pensando en empezar a correr te recomendamos que consultes con tu médico y te realices un chequeo para comprobar que todo está correcto. En SaludOnNet contamos con especialistas dispuestos a ayudarte en lo que necesites.

Nervio vago: qué es y qué síntomas provoca

El nervio vago es una de las piezas clave del sistema nervioso autónomo y, al mismo tiempo, una de las más desconocidas. Su papel va mucho más allá de la relajación: interviene en la regulación del corazón, la digestión, la respiración, el sistema inmune y la respuesta al estrés. Por eso, cuando no funciona correctamente, los síntomas pueden ser variados, persistentes y difíciles de encajar en un diagnóstico único.

En los últimos años, el nervio vago se ha popularizado en redes sociales como explicación de todo tipo de molestias. Sin embargo, no todo lo que se dice sobre su estimulación tiene respaldo científico. Comprender qué es el nervio vago, dónde se encuentra y qué ocurre cuando se altera permite separar la evidencia médica real del ruido informativo.

Qué es el nervio vago y cuál es su función

Para entender qué es el nervio vago conviene situarlo dentro del sistema nervioso autónomo, encargado de regular funciones involuntarias como el latido del corazón, la digestión o la respiración. Este sistema tiene dos grandes ramas: el sistema simpático, que activa al organismo ante una amenaza, y el parasimpático, que facilita la recuperación y el descanso.

El nervio vago es el principal nervio del sistema parasimpático. Cuando se pregunta cuál es el nervio vago, la respuesta es clara: se trata del nervio craneal más largo y con mayor influencia sobre los órganos internos.

Nervio vago: dónde se encuentra

El nervio vago se origina en el tronco del encéfalo y desciende por el cuello hacia el tórax y el abdomen. A lo largo de su recorrido inerva estructuras fundamentales como el corazón, los pulmones, el estómago, el intestino y parte del sistema inmunológico.

Por este motivo, el nervio vago actúa como un canal de comunicación constante entre el cerebro y el resto del cuerpo. Su función es enviar señales que reducen la frecuencia cardíaca, facilitan la digestión, regulan la inflamación y permiten que el organismo salga del estado de alerta.

Síntomas del nervio vago cuando no funciona bien

Cuando el nervio vago pierde capacidad reguladora se habla de disfunción del nervio vago o de bajo tono vagal. No suele tratarse de una lesión estructural, sino de una alteración funcional mantenida en el tiempo.

Los síntomas del nervio vago suelen afectar a varios sistemas a la vez, lo que explica por qué muchas personas pasan años con pruebas normales sin una causa clara.

Entre los síntomas más habituales se encuentran:

  • Digestiones pesadas, lentas o con sensación de hinchazón.
  • Palpitaciones, especialmente en reposo o tras las comidas.
  • Ansiedad sin causa clara, que aparece incluso en momentos de calma.
  • Fatiga persistente, física y mental.
  • Sensación de cuerpo en alerta constante, dificultad para relajarse.

Estos síntomas suelen fluctuar y empeorar en periodos de estrés, falta de sueño o enfermedad. En muchos casos se atribuyen únicamente a ansiedad, cuando en realidad existe una base fisiológica relacionada con el sistema nervioso autónomo.

Disfunción del nervio vago: causas más frecuentes

La disfunción del nervio vago no aparece de forma aislada. Suele ser consecuencia de varios factores que se acumulan con el tiempo y alteran el equilibrio entre activación y descanso.

Las causas más frecuentes incluyen:

  • Estrés crónico. La activación prolongada del sistema simpático inhibe la acción del nervio vago y mantiene al organismo en modo alerta.
  • Sedentarismo. La falta de movimiento reduce la variabilidad de la frecuencia cardíaca, un marcador indirecto del tono vagal.
  • Infecciones previas. Algunas infecciones virales o digestivas pueden dejar una alteración persistente en la regulación nerviosa.
  • Respiración superficial. Respirar de forma rápida y torácica refuerza la señal de amenaza al cerebro.
  • Problemas digestivos crónicos. El eje intestino-cerebro depende en gran parte del nervio vago, por lo que ambos se influyen mutuamente.

Este conjunto de factores explica por qué la disfunción del nervio vago es más frecuente en personas con ritmos de vida exigentes o con antecedentes de estrés mantenido.

Cómo saber si los síntomas pueden venir del nervio vago

No existe una prueba única para diagnosticar la disfunción del nervio vago. El diagnóstico es clínico y se basa en la historia del paciente y en descartar otras patologías.

Algunas señales que orientan a un posible origen vagal son:

  • Síntomas persistentes sin causa orgánica clara.
  • Asociación de síntomas digestivos, cardíacos y emocionales.
  • Empeoramiento con el estrés.
  • Mejoría parcial con técnicas de respiración o relajación.

Es importante recalcar que palpitaciones, mareos o fatiga deben valorarse siempre por un médico para descartar causas cardíacas, endocrinas o neurológicas antes de atribuirlos al nervio vago.

Cómo activar el nervio vago: evidencia real frente a modas

El interés por cómo activar el nervio vago ha crecido de forma exponencial, pero no todas las propuestas tienen respaldo científico. Conviene diferenciar entre estimulación del nervio vago con evidencia clínica y técnicas sin base sólida.

Estrategias con respaldo médico

  • Respiración lenta y diafragmática. Es una de las formas más eficaces de estimular el nervio vago. Exhalaciones largas y controladas activan el sistema parasimpático.
  • Ejercicio físico moderado y regular. Caminar, nadar o montar en bicicleta mejora la regulación del sistema nervioso autónomo.
  • Rutinas de sueño estables. Dormir mal reduce la actividad vagal y perpetúa el estado de alerta.
  • Exposición breve y controlada al frío. El agua fría en la cara o duchas cortas pueden activar reflejos vagales en personas sin contraindicaciones.

Lo que conviene tomar con cautela

  • Dispositivos de estimulación sin supervisión médica.
  • Técnicas virales que prometen resultados inmediatos.
  • Métodos que sustituyen la valoración clínica.

La estimulación del nervio vago eficaz no es inmediata ni milagrosa. Requiere constancia y un enfoque global sobre el estilo de vida.

Cuándo merece la pena una valoración médica

Cuando los síntomas del nervio vago son frecuentes, intensos o afectan a la calidad de vida, es importante acudir a un profesional sanitario. Normalizar palpitaciones, ansiedad persistente o problemas digestivos puede retrasar diagnósticos relevantes.

Una valoración médica permite descartar patologías orgánicas y determinar si existe una disfunción del sistema nervioso autónomo, orientando el abordaje de forma segura.

En SaludOnNet es posible acceder a consultas con especialistas en cardiología, digestivo y medicina general, sin listas de espera y con precios transparentes. Una evaluación médica adecuada ayuda a identificar el origen real de los síntomas y a establecer un plan de actuación basado en evidencia, evitando la confusión y la automedicación.

Cómo reconocer y tratar la fibrilación ventricular

¿Qué es la Fibrilación Ventricular? La Fibrilación Ventricular (FV) es una de las arritmias más graves. Se produce cuando el corazón pierde su ritmo normal y comienza a latir de forma anormal y rápida. Los ventrículos se contraen de forma descoordinada y dejan de tener la fuerza necesaria para bombear la sangre.

Esta afección no suele ser permanente, pero puede provocar muerte súbita o graves problemas en el corazón si no se trata de manera adecuada. Se considera una arritmia maligna porque la actividad eléctrica en el corazón es tan inestable que el corazón no bombea de manera eficaz la sangre para satisfacer las necesidades del cuerpo. 

Causas de la FV 

Una de las principales causas de fibrilación ventricular es la enfermedad coronaria. Se produce cuando las arterias coronarias, encargadas de abastecer al músculo del corazón, se endurecen y se estrechan debido a la acumulación de una capa de placa en su interior. Esto limita el flujo sanguíneo al corazón e interfiere con la capacidad del corazón para bombear sangre de manera eficiente.

La hipertensión también puede ser una causa. La presión arterial alta puede provocar estrés en el corazón, lo que lleva a una forma anormal del latido del corazón y reduce el suministro de oxígeno al corazón. Si la presión arterial no es controlada de forma adecuada, el corazón puede sufrir daños a largo plazo, aumentando el riesgo. 

Otras causas incluyen el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol, los traumatismos torácicos, el sobrepeso, la herencia genética y algunos medicamentos (algunos antidepresivos y fármacos para la ansiedad). 

Estos factores pueden aumentar el riesgo de desarrollar esta enfermedad y necesitarán un tratamiento adecuado para reducir el riesgo de desarrollar la afección.

Tipos de fibrilación ventricular

Esta afección puede tener varios tipos, cada uno con sus propias características y consecuencias.

  • Paroxística. Es el tipo más común e implica un ritmo irregular que comienza y se detiene con el tiempo, lo que hace que los latidos cardíacos sean muy rápidos. Esto significa que el corazón no puede bombear la cantidad normal de sangre al cuerpo, lo que puede provocar síntomas como fatiga, dificultad para respirar y desmayo. En el peor de los casos, la fibrilación ventricular paroxística no tratada puede llevar a un paro cardíaco. 
  • Torsades de pointes. Es una afección grave en la que se producen latidos cardíacos irregulares que cambian de frecuencia y amplitud. Esta forma es relativamente rara y si no se trata, puede causar un paro cardíaco. 
  • Sostenida o continuada. Es una afección poco común que dura más de 30 segundos antes de detenerse por sí sola. Si no se trata, puede causar un paro cardíaco letal. 
  • Con pulsos. Está relacionada con la paroxística, pero implica un ritmo cardíaco más regular. Si no se trata, también puede provocar un paro cardíaco.

Síntomas de fibrilación ventricular

Los síntomas pueden ser repentinos y graves. Es importante estar alerta a las señales para actuar con rapidez y obtener el tratamiento médico adecuado. Los síntomas comprenden, entre otros: 

  • Palpitaciones.
  • Dificultad para respirar.
  • Mareos. 
  • Debilidad y desmayos. 
  • Fatiga.
  • Sensación de desvanecimiento.
  • Dolor en el pecho. 

Algunas personas pueden tener síntomas menos graves como latidos cardíacos acelerados, sensación de ahogo o desorientación. A veces, los síntomas no se presentan, sobre todo cuando el problema se manifiesta brevemente. 

Diferencia entre fibrilación auricular y ventricular

Fibrilación auricular (FA) y fibrilación ventricular (FV) son dos arritmias cardíacas causadas por la pérdida de la coordinación eléctrica en el corazón que a menudo se confunden entre sí. No obstante, presentan algunas diferencias en cuanto a cómo se manifiestan y cómo afectan al organismo. Las principales son: 

  • Velocidad del latido del corazón. La FA a menudo causa un ritmo rápido y desorganizado, mientras que la FV causa un ritmo lento y constante. Esto puede ser muy peligroso, ya que no hay suficiente tiempo para una distribución adecuada del oxígeno. Esto significa que los órganos no reciben suficiente sangre para llevar a cabo sus funciones adecuadamente. Debido a que la FV es una forma más peligrosa de arritmia cardíaca, a menudo se requiere un tratamiento de emergencia. 
  • Síntomas. La FA se caracteriza por palpitaciones, a veces mareos y debilidad. Los síntomas de la FV se asocian con insuficiencia cardíaca congestiva, síncope parcial y dolor torácico. 
  • Complicaciones. Estas dos arritmias también pueden conducir a diferentes complicaciones. Por ejemplo, los coágulos sanguíneos y los derrames cerebrales son mucho más comunes con la FA que con la FV. 
  • Tratamiento. Tanto FA como FV pueden ser tratadas con medicamentos, cirugía o terapia eléctrica. Los fármacos para tratar las arritmias cardíacas a menudo pueden ayudar a controlar la frecuencia cardíaca y prevenir complicaciones. Si los medicamentos no funcionan, se puede recurrir a la radiofrecuencia, ablación por catéter o cardioversión eléctrica para controlar el ritmo cardíaco. 

En conclusión, la FA puede provocar una frecuencia cardíaca rápida y desorganizada, mientras que la FV causa un ritmo cardíaco más lento y constante. Además, los síntomas y complicaciones asociadas con ellas son diferentes. Por último, el tratamiento puede variar dependiendo del tipo de arritmia.

Diferencia entre taquicardia ventricular y fibrilación ventricular

La TV y la Fibrilación ventricular son dos condiciones cardíacas que pueden ser graves y potencialmente mortales. Es importante entender qué las distingue para saber cómo el cuerpo responde a los problemas cardiacos. 

La diferencia principal entre taquicardia ventricular y fibrilación ventricular es que la primera se trata como una anomalía eléctrica en el corazón, que causa latidos cardíacos rápidos, mientras que la segunda se trata como una arritmia cardíaca no controlada, que interfiere con el ritmo cardíaco normal. Los tratamientos para ambas condiciones pueden incluir medicación, cardioversión eléctrica y cirugía. 

Estas dos arritmias cardíacas pueden ser graves y requieren tratamiento rápido. Comprender su diferencia es crucial para detectar y tratar estos problemas cardíacos.

La fibrilación ventricular también es diferente a la taquicardia supraventricular, que normalmente no es grave, pero puede generar algunos síntomas desagradables y requerir un tratamiento.

Diagnóstico de la Fibrilación Ventricular

Se debe acudir al médico si se sospecha de una fibrilación ventricular, ya que su prevención y tratamiento pueden evitar la muerte súbita y el riesgo de enfermedades cardíacas a largo plazo. Para diagnosticar esta afección el especialista realiza una evaluación física, pruebas de laboratorio y un electrocardiograma para medir la actividad eléctrica del corazón. Los resultados del ECG se utilizan para determinar si se ha producido un episodio de arritmia de este tipo.

Otras pruebas en el diagnóstico de la FV son el ecocardiograma y el TAC cardiovascular. Estos exámenes ayudan a identificar el patrón de latidos anormales en el corazón y facilitan que los médicos tomen decisiones sobre el tratamiento, que puede incluir el uso de fármacos para controlar la arritmia, el aislamiento eléctrico del corazón o la ablación cardíaca. 

El diagnóstico temprano de la fibrilación ventricular es clave para prevenir una enfermedad grave. Si se detectan los factores de riesgo y se realizan pruebas, los médicos pueden identificar y tratar la arritmia con rapidez. De igual forma, si se sigue el tratamiento recomendado por el médico y se controlan los factores de riesgo, los pacientes pueden minimizar el riesgo de desarrollar complicaciones.

Tratamiento de la Fibrilación Ventricular

El tratamiento de la fibrilación ventricular ha mejorado en los últimos años y las opciones actuales están orientadas hacia las necesidades de los pacientes individuales. Ahora se dispone de una amplia gama de terapias médicas, diseñadas para ayudar a en la recuperación y a prevenir la muerte súbita. Si la FV es diagnosticada y tratada con diligencia, la recuperación puede ser total.

Los médicos examinan a los pacientes para determinar qué estrategia seguir. Los principales tratamientos son: 

  • Medicamentos antiarrítmicos. Se usan para evitar la recurrencia. Incluyen fármacos antiarrítmicos clase I, medicamentos ionizantes, beta-bloqueantes, antagonistas de los canales de calcio y medicación para el tratamiento de la insuficiencia cardiaca congestiva (IAC).
  • Dispositivos cardíacos. Aparatos como los marcapasos biventriculares, desfibriladores automáticos externos (DAE) y dispositivos para estimular el corazón durante los cambios bruscos en el ritmo cardíaco. Se implantan durante una cirugía cardíaca con pocas complicaciones y ofrecen protección contra la fibrilación ventricular.
  • Cambios en el estilo de vida. Incluye reducir el estrés, evitar la cafeína y la nicotina, comer una dieta saludable, hacer deporte con regularidad y moderar el uso del alcohol. Con estos cambios también se ayuda en el manejo de otros factores de riesgo como hipertensión arterial, diabetes y obesidad.
  • Cirugía. Se usa en los casos en los que los pacientes con fibrilación ventricular no responden a los tratamientos tradicionales. Una de las cirugías consiste en la realización de una ablación cardíaca. Esta operación implica la destrucción de regiones específicas del tejido cardíaco para intentar frenar la actividad eléctrica anormal. Otras opciones incluyen un desfibrilador cardíaco implantable (ICD), la abertura quirúrgica transcatéter (TOM) o la ablación con radiofrecuencia.

Con las terapias médicas, los dispositivos implantables, los cambios en el estilo de vida y la cirugía, los pacientes ahora tienen mejores probabilidades de controlar su patología y prevenir la muerte súbita.

El tratamiento de emergencia incluye una descarga eléctrica (desfibrilación) para restaurar el ritmo normal del corazón y medicamentos para estabilizar el ritmo cardíaco. También se recomienda el uso de respiración boca a boca y masaje cardíaco externo (RCP). 

Prevención de FV 

La fibrilación ventricular es una arritmia que puede ser letal, especialmente si no se trata de inmediato. La prevención es importante para evitar estos problemas de salud graves. El cuidado general del corazón y la circulación sanguínea es la mejor forma de prevenir esta enfermedad.

Algunas formas de prevenirla son: 

  • Mantener una dieta saludable. Se debe limitar el consumo de grasas saturadas y comida basura y optar por alimentos nutritivos tales como frutas y verduras o grasas saludables como el aceite de oliva, que pueden contribuir positivamente a la salud cardíaca. 
  • Realizar ejercicio. Hacer deporte durante 45 a 60 minutos al día, por lo menos tres días a la semana, es un punto de partida ideal para la prevención de esta arritmia. 
  • Controles médicos regulares. Es importante visitar al médico de cabecera regularmente. Esto le permitirá garantizar que el corazón y la presión arterial se encuentren saludables. 
  • Manejo de estrés. El estrés y la ansiedad son factores desencadenantes comunes. Es bueno utilizar técnicas de reducción de estrés como meditación, yoga y relajación, para tomar el control de la salud. 

Mantener los niveles de presión arterial controlados, limitar los factores de riesgo relacionados con el tabaquismo, y realizar ejercicio regularmente son algunas de las mejores maneras de prevenir esta afección.

Si tienes algún síntoma de FV, debes consultar a un médico de inmediato para recibir el tratamiento adecuado. En SaludOnNet puedes comprar una consulta con un cardiólogo desde 26 euros, sin esperas y a precios muy ajustados.

Sudores nocturnos y corazón acelerado

Los sudores nocturnos acompañados de un corazón acelerado generan una preocupación frecuente. Despertarse empapado en sudor, con sensación de palpitaciones o con la impresión de que el corazón late más rápido de lo habitual, no es una experiencia aislada. Este tipo de episodios puede aparecer de forma puntual o repetirse varias noches seguidas, lo que lleva a preguntarse a qué se deben los sudores nocturnos, si es normal tener sudores nocturnos o si existe alguna relación con el sistema cardiovascular.

Durante el sueño, el organismo atraviesa distintas fases en las que cambian la temperatura corporal, la respiración y la frecuencia cardiaca. En la mayoría de los casos, sudar mientras se duerme entra dentro de una respuesta fisiológica normal. Sin embargo, cuando el sudor nocturno se asocia a que de repente se acelera el corazón, conviene analizar el contexto, las causas posibles y cuándo es recomendable consultar con un especialista.

A qué se deben los sudores nocturnos

Los sudores nocturnos pueden tener múltiples orígenes. No siempre indican una enfermedad y, en muchos casos, están relacionados con mecanismos normales de regulación del cuerpo.

Entre las causas más habituales de sudar por la noche se encuentran:

  • Regulación de la temperatura corporal: durante el sueño, el cuerpo ajusta su temperatura interna. En habitaciones muy cálidas, con exceso de ropa de cama o pijamas poco transpirables, el sudor puede aparecer sin que exista ningún problema de salud.
  • Activación del sistema nervioso: el estrés, la ansiedad o las preocupaciones acumuladas durante el día pueden mantenerse activas durante la noche y provocar sudoración.
  • Cambios hormonales: son una causa frecuente, especialmente en mujeres. Los sudores nocturnos en la menopausia o en etapas de cambios hormonales son muy comunes.
  • Infecciones leves o procesos febriles: con fiebre se acelera el corazón y aumenta la sudoración como mecanismo de defensa del organismo.

Por eso, ante la pregunta de por qué dan sudores nocturnos, la respuesta suele ser multifactorial. La clave está en observar si aparecen de forma aislada o acompañados de otros síntomas, como palpitaciones o sensación de corazón acelerado.

Sudar mientras se duerme: ¿es normal?

Es normal tener sudores nocturnos de forma puntual. Muchas personas sudan por la noche en épocas de calor, tras cenas copiosas o después de haber consumido alcohol. También es habitual sudar en el cuello al dormir, una zona especialmente sensible a los cambios de temperatura.

Sin embargo, conviene prestar atención cuando sudar mientras se duerme se acompaña de síntomas como:

  • Despertares bruscos.
  • Sensación de nerviosismo.
  • Palpitaciones.
  • Aceleración del pulso en reposo.

No siempre existe una causa grave, pero sí es importante descartar alteraciones del sistema cardiovascular, especialmente si estos episodios se repiten.

Por qué a veces se acelera el corazón durante la noche

Sentir que el corazón se acelera mientras se duerme o justo al despertarse es una consulta muy frecuente. A veces siento que se me acelera el corazón sin motivo aparente, incluso estando en reposo.

Durante la noche pueden producirse cambios normales en la frecuencia cardiaca. En general, las pulsaciones en reposo tienden a bajar mientras se duerme, pero existen situaciones que pueden provocar el efecto contrario:

  • Sueños intensos o despertares bruscos: activan el sistema nervioso simpático, elevando el ritmo cardiaco.
  • Ansiedad nocturna: aunque no siempre se perciba conscientemente, puede provocar palpitaciones y sudoración.
  • Fiebre o infección: con la fiebre se acelera el corazón para compensar el aumento de temperatura corporal.
  • Consumo de estimulantes: cafeína, nicotina o ciertos medicamentos pueden influir durante la noche.
  • Alteraciones del ritmo cardiaco: en algunos casos, las palpitaciones nocturnas pueden estar relacionadas con arritmias benignas o, menos frecuentemente, con problemas cardiacos que requieren valoración médica.

Por eso, cuando aparece la sensación de que de repente se acelera el corazón, conviene analizar el conjunto de síntomas y no quedarse solo con el episodio aislado.

Sudores nocturnos y corazón acelerado: ¿hay relación cardiovascular?

La relación entre sudores nocturnos y corazón acelerado puede existir, aunque no siempre tiene un origen cardiológico. El sistema cardiovascular está estrechamente ligado al sistema nervioso autónomo, que regula funciones como la sudoración, la frecuencia cardiaca y la presión arterial.

En algunas situaciones, ambos síntomas aparecen juntos porque comparten un mismo desencadenante:

  • Respuesta al estrés: el cuerpo interpreta una situación como amenaza, incluso durante el sueño, y activa mecanismos de alerta.
  • Descargas de adrenalina: provocan sudoración y aumento del ritmo cardiaco.
  • Trastornos del sueño: como las apneas, que pueden causar despertares con palpitaciones y sudor frío.

Cuando los sudores nocturnos y las palpitaciones se repiten, especialmente en personas con factores de riesgo cardiovascular, es recomendable una valoración médica para descartar alteraciones del ritmo cardiaco o problemas de tensión arterial.

Palpitaciones y pulsaciones: qué es normal

Una de las dudas más habituales es cuántas pulsaciones son las normales. La frecuencia cardiaca normal en adultos suele situarse entre 60 y 100 pulsaciones por minuto en reposo

Durante el sueño, lo habitual es que las pulsaciones normales desciendan incluso por debajo de 60 en personas sanas y físicamente activas. Sin embargo, episodios puntuales de corazón acelerado pueden elevar momentáneamente la frecuencia cardiaca sin que exista una patología.

Conviene consultar si se observan situaciones como:

  • Pulsaciones en reposo persistentemente elevadas.
  • Palpitaciones frecuentes que despiertan del sueño.
  • Sensación de mareo, falta de aire o dolor torácico asociada.

Estos síntomas pueden indicar la necesidad de una valoración cardiológica para comprobar que la frecuencia cardiaca se mantiene dentro de parámetros normales.

Sudores nocturnos, ansiedad y hormonas

En muchos casos, la explicación no es cardiaca, sino funcional. La ansiedad es una de las causas más frecuentes de sudores nocturnos y palpitaciones. Durante la noche, el cuerpo puede liberar tensión acumulada durante el día, provocando sudoración y sensación de corazón acelerado.

En las mujeres, los cambios hormonales juegan un papel clave. Los sudores nocturnos en la menopausia suelen acompañarse de palpitaciones, sofocos y alteraciones del sueño. Aunque estos síntomas suelen ser benignos, conviene diferenciarlos de otros problemas para evitar confusiones.

Con fiebre se acelera el corazón: una respuesta normal

Cuando aparece fiebre, el organismo necesita aumentar el gasto cardiaco para mantener sus funciones. Por eso, con fiebre se acelera el corazón y es habitual sudar más, especialmente por la noche.

En estos casos, el sudor nocturno cumple una función reguladora: ayuda a bajar la temperatura corporal. Si la fiebre desaparece, lo normal es que la frecuencia cardiaca vuelva a valores normales sin dejar secuelas.

Cuándo conviene consultar con un especialista

Aunque la mayoría de los casos tienen causas benignas, existen situaciones en las que es recomendable una valoración médica:

  • Sudores nocturnos intensos y persistentes.
  • Palpitaciones frecuentes o prolongadas.
  • Corazón acelerado sin causa aparente.
  • Antecedentes de enfermedad cardiovascular.
  • Síntomas asociados como dolor en el pecho, mareo o desmayo.

Una consulta con cardiología permite evaluar la frecuencia cardiaca, las pulsaciones en reposo y descartar alteraciones del ritmo o problemas de tensión que puedan pasar desapercibidos.

El cuerpo envía señales incluso mientras se duerme. Los sudores nocturnos y el corazón acelerado suelen tener explicaciones comunes y, en la mayoría de los casos, no revisten gravedad. Aun así, cuando estos episodios generan preocupación o se repiten con frecuencia, una valoración médica aporta tranquilidad y permite descartar problemas cardiovasculares de forma sencilla.

En SaludOnNet es posible acceder a consultas de cardiología y pruebas diagnósticas sin esperas, con precios claros y sin necesidad de seguros tradicionales, facilitando una evaluación rápida y fiable cuando aparecen este tipo de síntomas nocturnos.

Taquicardia Supraventricular: qué es, síntomas, tratamientos y complicaciones

¿Qué es la taquicardia supraventricular (TSV)?

Es un tipo de arritmia, un trastorno cardíaco que afecta el ritmo normal del corazón, generando una frecuencia cardíaca mayor a los 100 latidos por minuto. Esto se debe a contracciones cardíacas anormales que se producen en la parte superior del corazón, ya sea en la aurícula o el ventrículo. Si se mantiene por un período prolongado, puede causar problemas como presión arterial alta, insuficiencia cardíaca congestiva, arritmia grave y, en casos extremos, puede ser fatal.

Este trastorno puede afectar a personas de todas las edades, pero es más común en adultos y niños mayores de 10 años. Puede tener múltiples facetas, variando en su severidad: puede ser leve o presentar complicaciones graves. A menudo, los episodios pueden manifestarse de forma repentina o desaparecer de forma espontánea. Cuando la frecuencia cardíaca supera los 180 latidos por minuto puede ser potencialmente grave

La TSV es un tipo de taquicardia, un trastorno del ritmo cardíaco en el que el corazón late más rápido de lo normal. En el lado opuesto se encuentran las bradicardias, que se producen cuando el ritmo cardíaco es anormalmente lento, por debajo de 60 latidos por minuto.

Tipos de taquicardia supraventricular

Este trastorno cardíaco se divide principalmente en dos formas:

  • Taquicardia supraventricular paroxística (TSPV). Se caracteriza por episodios de taquicardia transitoria y autolimitante en la que la frecuencia cardíaca es alta, pero la arritmia puede desaparecer por sí sola en algunos minutos.
  • Taquicardia supraventricular persistente (TSP). Es una forma crónica de taquicardia, que requiere que el paciente sea tratado con medicamentos para controlar la patología.

Síntomas de taquicardia supraventricular

Los síntomas de la TSV varían en gravedad, pero generalmente incluyen: 

  • Palpitaciones o latidos cardíacos más rápidos de lo normal. 
  • Fatiga. 
  • Desmayos. 
  • Mareos. 
  • Desorientación. 
  • Sensación de opresión torácica. 

Aproximadamente un tercio de las personas diagnosticadas con TSV experimenta episodios recurrentes. Si son sostenidos y severos, se puede recomendar un tratamiento con medicamentos y, en algunos casos, una intervención quirúrgica. Aunque con frecuencia se puede aliviar la sintomatología, en la mayoría de los casos, no se encuentra la causa subyacente. Por esta razón, es importante que aquellos con TSV consulten con un cardiólogo para encontrar formas de controlar sus síntomas.

Taquicardia supraventricular en niños

Los niños con TSV pueden experimentar síntomas similares a los de los adultos, tales como mareos, dolor torácico, palpitaciones y fatiga, aunque esta afección no es tan común en niños. El manejo de los niños es similar al de los adultos y puede abarcar desde: 

  • Cambios en el estilo de vida. 
  • Aumento del descanso. 
  • Evitar los factores desencadenantes. 
  • Uso de medicamentos. 
  • Procedimientos quirúrgicos. 

Causas de taquicardia supraventricular

En algunos casos, se desconocen las causas de la taquicardia supraventricular, pero las más frecuentes son: 

  • Enfermedad o disfunción cardíaca. 
  • Alimentación desequilibrada. 
  • Estrés. 
  • Alcoholismo. 
  • Abuso de sustancias. 
  • Enfermedad pulmonar crónica. 
  • Presión arterial alta
  • Uso de fármacos inapropiados. 
  • Enfermedades del sistema inmunológico. 

Algunas de estas causas se pueden prevenir o tratar, mientras que otras son difíciles de tratar con éxito. Es importante identificar los factores de riesgo y estar alerta a los síntomas para reducir el riesgo de desarrollar TSV.

Diagnóstico de la Taquicardia Supraventricular

El diagnóstico de la TSV abarca una variedad de pruebas para ayudar a los médicos a determinar si una persona está experimentando este tipo de arritmia. Esta afección es común y a menudo se puede controlar con medicamentos, cambios en el estilo de vida y, en casos graves, un procedimiento de ablación. 

Para un diagnóstico preciso, los médicos a veces requieren una combinación de pruebas de diagnóstico tales como: 

  • Mediciones de la frecuencia cardíaca. Pueden ayudar a determinar si un paciente está experimentando un ritmo supraventricular anormalmente rápido. Se realizan generalmente con un dispositivo especial llamado Holter, que se lleva durante un período de 24 horas. En este tiempo, el dispositivo mide la frecuencia cardíaca del paciente durante un día entero y luego lo transfiere a un ordenador para un análisis detallado.
  • Ecocardiogramas. Importante herramienta diagnóstica, este examen puede ayudar a los médicos a evaluar el tamaño, el espesor, la función y la localización del corazón.
  • Radiografías de tórax
  • Mediciones de electrolitos (gammagrafías).  
  • Electrocardiogramas
  • Pruebas de esfuerzo
  • Ecocardiogramas transcraneales

Los resultados de estas pruebas de diagnóstico ayudan a los médicos a determinar el tratamiento correcto para cada paciente individual. 

Taquicardia supraventricular: tratamiento

El tratamiento de la taquicardia supraventricular depende de la causa subyacente, la gravedad de la enfermedad y los síntomas del paciente. Muchos episodios de TSV pueden desaparecer espontáneamente sin tratamiento. Pero los más duraderos pueden requerir medicamentos para ralentizar el ritmo cardíaco, así como estrategias de autocuidado y cambios de estilo de vida

La radiofrecuencia es una alternativa a los medicamentos para esta afección, un tratamiento que usa calor controlado para interrumpir los circuitos eléctricos del corazón y reestablecer un ritmo cardíaco regular. 

La ablación con catéter también se puede usar, pero solo en situaciones en las que no se han conseguido los resultados deseados con medicamentos o para prevenir futuros episodios. 

Los tratamientos más habituales son: 

  • Medicamentos para el control cardíaco. 
  • Fármacos para aumentar la resistencia del corazón. 
  • Un dispositivo de regresión rítmica. 
  • Ablación cardíaca. 
  • Tratamiento con un desfibrilador de choque. 
  • Cardioversión eléctrica. 

El objetivo de estos tratamientos es reducir el número y la duración de los episodios, mejorar los síntomas asociados a la taquicardia y prevenir complicaciones asociadas con TSV. 

Taquicardia supraventricular: complicaciones

La TSV puede ser causa de complicaciones si no se controla. Existe una variedad de problemas que se asocian, incluyendo: 

Prevención de la TSV

Es importante que los pacientes con TSV reciban consejo médico para prevenir complicaciones potencialmente mortales. Además, se deben evitar los factores desencadenantes y tomar las siguientes medidas para prevenir y controlar la taquicardia supraventricular: 

  • Controlar el peso. 
  • Rebajar el estrés. 
  • Aumentar el ejercicio regularmente. 
  • Mantener un estilo de vida saludable. 
  • Llevar una nutrición adecuada. 
  • Limitar el consumo de alcohol y de café. 
  • Tratar la hipertensión arterial (si es necesario). 

No se recomienda  automedicarse, debido al riesgo de efectos secundarios y complicaciones.

Si los pacientes tienen problemas para controlar la taquicardia con estas medidas, entonces también pueden tomar medicamentos o recibir tratamiento con dispositivos especializados. Aunque el tratamiento de la taquicardia supraventricular y sus complicaciones puede resultar muy difícil, se deben buscar opciones de tratamiento adecuadas para lograr un ritmo cardíaco saludable. El cardiólogo puede ayudar al paciente a entender mejor el proceso general de recuperación y a identificar formas específicas de prevención para reducir el riesgo de complicaciones. 

Cómo diferenciar la taquicardia supraventricular de la taquicardia ventricular

La taquicardia ventricular se caracteriza por un ritmo aritmético grave, muy rápido y originado en la parte inferior del corazón. Se asocia con una grave disfunción en el mecanismo de control cardíaco, lo cual a menudo es potencialmente mortal, por lo que se trata de una urgencia médica. 

Puede producir síntomas mucho más intensos que los provocados por la TSV, y presentarse en formas muy variadas, desde leves, pasando por moderadas, hasta graves. Entre los síntomas más comunes se incluyen la sensación de latidos cardíacos acelerados o palpitaciones, debilidad, mareo, sudoración, presión arterial baja, disnea (falta de aire) y dolor en el pecho. La taquicardia supraventricular, por su parte, a menudo se presenta durante la noche, cuando el cuerpo está en un estado más relajado y la tensión muscular es menor. Los síntomas son similares a los de la taquicardia ventricular, pero la TSV se debe a la actividad eléctrica anormal en la parte superior del corazón, en lugar de la parte inferior como sucede con la taquicardia ventricular.

Si crees que puedes tener una taquicardia supraventricular te recomendamos que acudas al cardiólogo. En SaludOnNet contamos con especialistas preparados para realizar un diagnóstico fiable y poner tratamiento cuanto antes. Puedes comprar una consulta de cardiología desde 26 euros. Elige entre más de 4.000 clínicas y hospitales de toda España, y ahórrate las listas de espera, aunque no tengas seguro médico.

Mareos al levantarse: causas más frecuentes y cuándo preocuparse

Los mareos al levantarse son una consulta muy habitual en atención primaria y en cardiología. Aparecen al incorporarse de la cama, del sofá o tras estar sentado durante un tiempo y pueden manifestarse como una sensación breve de inestabilidad, visión borrosa, debilidad o incluso desvanecimiento. En la mayoría de los casos no se trata de un problema grave, pero sí conviene entender por qué ocurre el mareo al levantarse y en qué situaciones requiere valoración médica.

Este tipo de mareo suele estar relacionado con cambios rápidos en la presión arterial, el equilibrio o la circulación sanguínea, aunque también puede tener otras causas que conviene descartar.

Qué ocurre en el cuerpo cuando aparece el mareo al levantarse

Al pasar de una posición horizontal o sentada a estar de pie, la sangre tiende a desplazarse hacia las piernas por efecto de la gravedad. El organismo activa mecanismos automáticos para mantener un flujo adecuado al cerebro: aumento de la frecuencia cardíaca y contracción de los vasos sanguíneos.

Cuando estos mecanismos no actúan con suficiente rapidez, el cerebro recibe menos oxígeno durante unos segundos, lo que provoca mareos al levantarse, sensación de vacío en la cabeza o incluso pérdida momentánea de la visión.

Por qué me mareo al levantarme: causas más comunes

Los principales motivos por los que esto ocurre son:

1. Hipotensión ortostática

Es la causa más frecuente. Se produce cuando la presión arterial desciende de forma brusca al ponerse de pie.

Puede estar relacionada con:

  • Deshidratación.
  • Ayunos prolongados.
  • Tratamientos para la tensión arterial.
  • Uso de diuréticos.
  • Edad avanzada.

2. Deshidratación y déficit de líquidos

La falta de líquidos reduce el volumen de sangre circulante. Esto dificulta que el organismo mantenga una presión estable al cambiar de postura, favoreciendo el mareo y la debilidad.

Es frecuente en:

  • Episodios de diarrea o vómitos.
  • Exceso de sudoración.
  • Ingesta insuficiente de agua.
  • Consumo elevado de alcohol.

3. Bajadas de azúcar en sangre

Las hipoglucemias pueden provocar fatigas y mareos, especialmente por la mañana o tras varias horas sin comer. Es más habitual en personas con diabetes, aunque también puede aparecer en personas sanas con ayunos prolongados.

4. Problemas del oído interno

El sistema vestibular, situado en el oído interno, es clave para el equilibrio. Cuando se altera, pueden aparecer mareos al cambiar de posición.

Algunas causas frecuentes:

En estos casos, el mareo suele ir acompañado de sensación de giro o inestabilidad persistente.

5. Anemia

La falta de glóbulos rojos reduce el transporte de oxígeno al cerebro. Esto puede provocar mareos como causas frecuentes, sobre todo al levantarse o realizar esfuerzos.

Suele acompañarse de:

  • Cansancio constante.
  • Palidez.
  • Falta de aire.
  • Debilidad general.

6. Trastornos cardiovasculares

Algunas alteraciones del ritmo cardíaco o problemas de bombeo del corazón pueden manifestarse como sensación de mareo constante, especialmente al incorporarse.

Aunque son menos frecuentes, deben descartarse cuando el mareo es intenso, recurrente o se asocia a otros síntomas.

7. Ansiedad y estrés mantenido

La ansiedad puede provocar hiperventilación, tensión muscular y alteraciones en la percepción corporal. Esto explica por qué algunas personas refieren sensación de mareo constante sin una alteración física clara.

Cómo quitar el mareo al levantarse rápido

En la mayoría de los casos, pequeños cambios en la rutina ayudan a reducir estos episodios.

Medidas prácticas que suelen funcionar:

  • Incorporarse de forma progresiva (sentarse primero unos segundos).
  • Beber agua nada más despertarse.
  • Evitar levantarse de golpe.
  • Mantener una hidratación adecuada durante el día.
  • No saltarse comidas.
  • Evitar el alcohol en exceso.

Si se toman medicamentos para la tensión o el corazón, es importante revisar las dosis con el médico.

Mareos al levantarse y sensación de debilidad: cuándo consultar

Aunque la mayoría de los mareos al levantarse son benignos, conviene acudir a valoración médica si:

  • El mareo es frecuente o empeora.
  • Se acompaña de desmayos.
  • Aparece dolor en el pecho.
  • Hay dificultad para hablar o mover una parte del cuerpo.
  • Se asocia a palpitaciones intensas.
  • Hay antecedentes de enfermedad cardíaca.

En estos casos, el especialista puede solicitar pruebas como análisis de sangre, electrocardiograma o control de la presión arterial.

Diferenciar mareo ocasional de un problema persistente

Un mareo puntual tras levantarse rápido no suele ser preocupante. Sin embargo, cuando existe sensación de mareo constante, incluso en reposo, es importante descartar causas neurológicas, metabólicas o cardiovasculares.

El contexto, la frecuencia y los síntomas acompañantes son claves para orientar el diagnóstico.

Fatigas y mareos: una combinación frecuente

Cuando los mareos se acompañan de fatiga persistente, puede haber una causa subyacente como:

  • Anemia.
  • Déficits vitamínicos.
  • Alteraciones tiroideas.
  • Trastornos del sueño.
  • Estrés crónico.

Un estudio básico permite descartar muchas de estas situaciones de forma sencilla.

Cómo prevenir los mareos al levantarse

Adoptar hábitos saludables reduce significativamente estos episodios:

  • Dormir suficiente.
  • Mantener horarios regulares de comidas.
  • Beber agua de forma repartida durante el día.
  • Evitar cambios bruscos de postura.
  • Realizar ejercicio moderado.
  • Controlar la tensión arterial de forma periódica.

La prevención es especialmente importante en personas mayores o con enfermedades crónicas.

Los mareos al levantarse suelen tener una explicación sencilla y tratable, pero no deben normalizarse cuando son persistentes o limitan la vida diaria. Identificar a qué se deben los mareos permite actuar a tiempo y evitar complicaciones innecesarias.

En SaludOnNet es posible acceder a consultas médicas, análisis clínicos y especialistas en cardiología o medicina general sin esperas, con precios claros y sin listas de espera. Una valoración profesional ayuda a resolver dudas, poner nombre a los síntomas y recuperar la tranquilidad con un seguimiento médico adecuado.

Taquicardia ventricular: ¿Qué es y cómo actuar?

La taquicardia ventricular (TV) es una afección en la que el corazón late a un ritmo anormalmente rápido. Esta arritmia cardíaca que se origina en los ventrículos y produce una frecuencia cardíaca de unos 120 pm, puede durar desde pocos segundos hasta varias horas. Generalmente se produce cuando el corazón recibe impulsos eléctricos anormales o incorrectos. El corazón se contrae de manera descoordinada, lo que puede provocar que bombee menos sangre de lo que corresponde. Los impulsos anormales también pueden exigir que el corazón trabaje más duro y aumente su velocidad.

Esta afección es una rara y preocupante complicación de una enfermedad cardíaca preexistente o de otras patologías no relacionadas con el corazón. En los casos graves puede resultar en un infarto de miocardio, una arritmia cardíaca o incluso la muerte.

Causas de la taquicardia ventricular

No se conoce con exactitud la causa de esta arritmia ventricular, pero hay algunos factores que se han asociado con el desarrollo de esta afección. Incluyen:

  • Defecto cardíaco congénito.
  • Enfermedades cardíacas preexistentes, como enfermedad coronaria o cardiopatía isquémica.
  • Trastornos electrolíticos, como la deshidratación o el exceso de potasio en la sangre.
  • Ciertos medicamentos.
  • Situaciones de estrés.
  • Mala nutrición, abuso de alcohol y falta de ejercicio regular.

Es importante que cualquier persona que sufra de TV siga un tratamiento establecido por un profesional de la salud.

Cuando no se identifica una causa, en algunos casos se recomienda usar un marcapasos para regular la frecuencia cardíaca. También pueden prescribirse medicamentos para manejar una condición subyacente, por ejemplo, ciertos diuréticos para tratar la insuficiencia cardíaca.

Si la causa de la taquicardia ventricular se identifica, el tratamiento para reducir el ritmo cardíaco puede incluir la radiofrecuencia o la ablación en el corazón.

Factores de riesgo de la Taquicardia Ventricular

Los factores de riesgo para la TV incluyen:

  • Antecedentes médicos de enfermedades del corazón.
  • Exposición prolongada a niveles altos de estrés.
  • Abuso de drogas o alcohol.
  • Enfermedades cardíacas congénitas.
  • Problemas metabólicos, como la diabetes y el hipotiroidismo.
  • Factores psicológicos como la ansiedad.

Cómo funciona el sistema eléctrico del corazón

El corazón es un órgano vital para el funcionamiento humano ya que es el responsable de transportar el oxígeno hacia todas las partes del cuerpo. Esta circulación se compone de dos ciclos, el sistema arterial y el sistema venoso. Adicionalmente, el corazón es responsable de generar el latido regular que conocemos como el pulso. Cuando esta actividad se acelera, se producen los latidos extras (taquicardias) que pueden ser el resultado de numerosas patologías.

El sistema eléctrico del corazón asegura que el corazón bombee sangre adecuadamente. Está compuesto de dos tipos de tejidos: específicos de conducción eléctrica y miocinéticos. El tejido eléctrico envía señales eléctricas a través de nuestras venas y arterias. Estas señales le dicen al corazón cuándo y con qué fuerza deben contraerse para bombear la sangre al cuerpo.

La parte eléctrica del corazón incluye:

  • Nodo sinoauricular o nódulo sinusal. Actúa como el reloj del corazón, emite impulsos eléctricos regulares que se extienden a través del tejido eléctrico del corazón a velocidad muy rápida, como una onda, para que el corazón se contraiga y bombee sangre rítmicamente.
  • Nodo auriculoventricular. Envía impulsos a los ventrículos para informarles que deben contraerse después de la contracción de la aurícula.
  • Conductos de His. Inyecta estímulos de las aurículas a los ventrículos para que bombee la sangre.

La parte miocinética del corazón incluye la capa miocárdica de las aurículas y ventrículos, que contiene células especiales que reciben las señales del tejido eléctrico para provocar la contracción. Cuando una señal eléctrica llega a la capa miocárdica, ésta se contrae rítmicamente para impulsar la sangre al cuerpo. El sistema eléctrico del corazón es integral para asegurar que nuestro corazón bombee sangre adecuadamente y nos ayude a vivir una vida saludable.

El resultado de estos ciclos es el pulso regular que somos capaces de percibir. Un latido cardíaco es la contracción y relajación generada al interior del corazón. Si los latidos se aceleran, se produce lo que denominamos una taquicardia. Si estos latidos extras se repiten y continúan en el tiempo hay que buscar ayuda médica para confirmar qué causa los eventos taquicárdicos.

Síntomas de taquicardia ventricular

Los síntomas y el grado de severidad varían, dependiendo de la duración, la frecuencia cardiaca y la causa. Hay personas con esta afección que son asintomáticos. Los síntomas de esta arritmia ventricular son:

  • Palpitaciones cardíacas.
  • Respiración corta.
  • Dificultad para respirar.
  • Mareos y desmayos.
  • Debilidad extremada, fatiga, palidez.
  • Sudor frío y sudoración excesiva.
  • Presión arterial baja.
  • Dolor en el pecho, el abdomen o el cuello.

En casos extremos, la TV puede llevar a un paro cardíaco. Por este motivo, cuando se experimentan uno o más de estos síntomas, se debe consultar al médico de inmediato.

Tipos de taquicardia ventricular

Existen varios tipos de TV, y cada uno tiene diferentes manifestaciones y características clínicas.

Según su morfología son:  

  • Taquicardia ventricular monomórfica (TM). Es la forma más común y benigna de TV. Aparece como un latido cardíaco con un patrón y una morfología consistentes, normalmente a través de una línea recta a lo largo de un electrocardiograma (ECG). El ritmo alto generalmente se detiene con una descarga de energía eléctrica en el pecho. El pecho no suele experimentar dolor asociado con esta afección, aunque la persona puede sentirse agotada o tener dificultades para respirar.
  • Taquicardia ventricular polimorfa (TP).  Es un trastorno del ritmo cardíaco en el que los impulsos eléctricos del corazón se desarrollan anormalmente y con formas diferentes. Estas formas son llamadas ondas P, QRS y T. Esto puede llevar a signos de insuficiencia cardíaca, arritmias graves y, en algunos casos, muerte cardíaca súbita. Entre ellas se encuentra la taquicardia ventricular sin pulso, una arritmia muy peligrosa que ocurre cuando el corazón no bombea sangre y que se caracteriza por un latido cardíaco rápido y desorganizado, pero sin el tono pulso regular asociado a una buena circulación.

Según su duración son:

  • Taquicardia ventricular sostenida. La duración es superior a 30 segundos. Se caracteriza por un patrón de latidos del corazón anormales y sostenidos que producen palpitaciones incómodas e, incluso, dolores en el pecho.
  • No sostenida. La duración es inferior a 30 segundos.Puede aparecer en episodios únicos con una duración muy corta, o se puede repetir varias veces al día.

Según su frecuencia son:

  • Polimórfica o monomórfica. Frecuencia entre 120/130 y 250 latidos por minuto.
  • Bidireccional. Frecuencia entre 160 y 250 latidos por minuto.
  • De reentrada ventricular o fibrilación ventricular (FV). Frecuencia entre 130 y 250 latidos por minuto. A diferencia de la fibrilación auricular, la FV puede ser potencialmente mortal.

Aunque existen varios tipos, todos ellos comparten un factor común: ponen en riesgo la vida del paciente. Por lo tanto, el manejo adecuado de los mismos es fundamental para la prevención de complicaciones graves. Si el paciente experimenta cualquier tipo de TV, debería buscar tratamiento inmediato de un cardiólogo cualificado para recibir el mejor cuidado posible.

Diagnóstico de la Taquicardia Ventricular

Cuando existen síntomas y la duración de esta arritmia ventricular es sostenida o se asocia a muy pocos ritmos normales, el diagnóstico se fundamenta en la historia clínica. Durante la evaluación que realiza el médico revisa la presencia de factores de riesgo como enfermedades cardíacas hereditarias, antecedentes familiares, exposición a altas concentraciones de estrés o medicamentos recetados. Al mismo tiempo se realiza un examen físico completo para determinar la presencia de signos de TV.

El médico también utiliza pruebas para detectar la taquicardia como un electrocardiograma, ecocardiograma, monitorización holter, registro de ritmo cardíaco y mediciones de bioimpedancia. Si el ECG proporciona resultados que confirman la TV, el médico recomienda un tratamiento para restaurar el ritmo cardíaco.

Tratamiento de la taquicardia ventricular

El tratamiento depende de la gravedad de los síntomas y de los factores subyacentes,de la duración, la frecuencia y la intensidad de los latidos anormales.

Tratamiento inmediato

El tratamiento de urgencia de la taquicardia ventricular depende de cuál sea la vía de acceso. En la mayoría de los casos, se utiliza la cardioversión eléctrica, que requiere un desfibrilador para devolver el ritmo cardíaco normal.

Es un tratamiento inverso de la desfibrilación eléctrica que implica que una corriente eléctrica de baja intensidad es aplicada al corazón para tratar ritmos cardíacos anormales o taquicardia. La electricidad del dispositivo utilizado, llamado desfibrilador, normalmente se administra a través de electrodos colocados en el pecho para restablecer el ritmo cardíaco normal. Esta práctica se ha utilizado tradicionalmente para tratar arritmias como taquicardia ventricular, taquicardia supraventricular con QRS ancho y fibrilación auricular.

Un medicamento antiarrítmico intravenoso como la lidocaína o la amiodarona también pueden ser útiles. Si estos métodos no funcionan, se pueden utilizar otras terapias, como la ablación por radiofrecuencia.

Tratamiento a largo plazo

Aunque esta patología requiere una atención inmediata, en muchos casos el control del estilo de vida y la medicación para mantener estable el ritmo cardíaco son suficientes para tratarla a largo plazo. Comer una dieta saludable, hacer ejercicio y evitar el estrés, además de limitar el consumo de cafeína y los estimulantes, son algunos de los cambios a seguir.

Otros tratamientos médicos pueden incluir un dispositivo implantado de pequeño tamaño para aplicar una descarga eléctrica a los latidos rápidos y regular el ritmo cardíaco y cirugías para reparar el corazón. Si se detecta una TV recurrente, se pueden utilizar marcapasos, extraer catéteres o usar soluciones para reducir la cantidad de latidos.

La TV puede ser una afección grave que requiere diagnóstico y tratamiento rápidos para prevenir los peligros de cualquier problema cardíaco relacionado. Si un paciente presenta síntomas de taquicardia ventricular, debe acudir a un médico de inmediato para una evaluación completa y el tratamiento apropiado.

Manejo y prevención de la TV

Cuando hay antecedentes de enfermedad cardíaca o de otras afecciones médicas que afectan el corazón, es importante hacerse chequeos regulares para monitorizar la taquicardia ventricular.

Si se sospecha que puede estar en riesgo de TV, es importante llevar un estilo de vida saludable para minimizar el riesgo de desarrollar esta afección. Esto incluye:

  • Seguir una dieta saludable.
  • Hacer ejercicio regularmente.
  • Evitar el consumo de alcohol y cafeína.
  • Tratar de reducir el nivel de estrés.

Qué hacer si crees que tú o alguien cercano está teniendo una TV

Cuando esto ocurre es importante tomar algunas medidas para reducir el riesgo de complicaciones. Uno de los primeros pasos es realizar una evaluación para determinar si la taquicardia ventricular está presente. Para hacer esto, es importante que la persona determine los síntomas que está experimentando y busque una evaluación médica. Algunos signos comunes de taquicardia ventilar incluyen latidos cardíacos irregulares, dificultad para respirar o sensación de mareo o desvanecimiento.

Si se sospecha que una persona tiene una TV se debe llamar a una ambulancia inmediatamente, para tratarla lo antes posible. Esto a menudo requiere la administración de un medicamento específico, así como la aplicación de un shock eléctrico al corazón para desfibrilar al paciente. Si estos tratamientos no resultan exitosos, podría ser necesaria una cirugía de corazón.

El objetivo es detener los latidos cardíacos irregulares de forma rápida y segura. Es importante tener en cuenta que, si bien muchas veces la TV es tratable y curable, también puede estar causada por muchas otras enfermedades cardíacas subyacentes. Por lo tanto, se recomienda hacer una revisión médica completa para descartar cualquier otra condición que pueda estar causando los latidos cardiacos irregulares.

¿Se puede conducir durante una taquicardia ventricular?

Aunque los síntomas pueden ser leves y no afectar la capacidad para conducir un vehículo, existen circunstancias en las que puede interferir significativamente. Una taquicardia ventricular puede provocar una serie de manifestaciones desagradables como desmayos, mareos, palpitaciones en el pecho y sudores fríos.

Cuando alguien siente alguno de estos síntomas mientras está conduciendo, debe parar de inmediato y buscar atención médica adecuada. También es importante que quienes sufren esta afección sean evaluados por un médico, porque puede constituir una gran amenaza para la seguridad debido al aumento en la fatiga, la presión arterial y la disminución de la concentración y la coordinación.

Debido a estos factores, el cardiólogo puede recomendar un descanso del volante extendido para evitar un accidente.

En conclusión, la taquicardia ventricular es una afección grave que puede tener consecuencias fatales si no se trata adecuadamente. Es importante que los pacientes con TV sean evaluados por un cardiólogo para determinar el mejor tratamiento. Si se detecta y trata a tiempo, los pacientes pueden disfrutar de una vida saludable.

Si crees que puedes tener taquicardia ventricular te recomendamos que acudas al cardiólogo para que realice un seguimiento de tu caso. En SaludOnNet puedes comprar una consulta con cardiología desde 26 euros. Elige entre más de 4000 clínicas y hospitales de toda España.

Pulso bajo en reposo: cuándo es normal y cuándo conviene consultar

El pulso bajo en reposo es un hallazgo relativamente frecuente y, en muchos casos, genera preocupación. Medir las pulsaciones en reposo es una forma sencilla de conocer cómo funciona el corazón cuando el cuerpo está tranquilo, sin esfuerzo físico. Sin embargo, no todos los valores bajos tienen el mismo significado ni implican un problema de salud.

En adultos sanos, el pulso en reposo suele situarse entre 60 y 100 pulsaciones por minuto, aunque existen variaciones importantes según la edad, la condición física y otros factores. Cuando el ritmo cardíaco baja de esos valores, se habla de bradicardia, un término médico que conviene entender bien para interpretar correctamente la situación.

¿Qué se considera pulso bajo y qué es la bradicardia?

Se considera pulso bajo cuando el corazón late por debajo de 60 latidos por minuto en reposo. En este contexto aparece el concepto de bradicardia, que describe un ritmo cardíaco más lento de lo habitual.

No todas las personas con pulso bajo tienen una enfermedad. De hecho, en algunos casos es una señal de buena eficiencia cardíaca. El corazón bombea más sangre en cada latido y necesita menos pulsaciones para cubrir las necesidades del organismo.

No obstante, hay situaciones en las que un pulso bajo puede estar relacionado con alteraciones del sistema eléctrico del corazón o con otros problemas de salud.

Bradicardia: síntomas que pueden aparecer

Los síntomas de la bradicardia varían mucho según la persona y la causa del pulso bajo. Algunas personas no notan absolutamente nada, mientras que otras sí experimentan molestias claras.

Entre los síntomas más habituales se encuentran:

  • Mareos o sensación de inestabilidad.
  • Fatiga o cansancio excesivo sin motivo aparente.
  • Sensación de debilidad general.
  • Dificultad para concentrarse.
  • Falta de aire en reposo o con esfuerzos leves.
  • Episodios de desmayo o presíncope en casos más severos.

La aparición de estos síntomas suele indicar que el pulso bajo no está cubriendo adecuadamente las necesidades de oxígeno del organismo, especialmente del cerebro.

60 pulsaciones por minuto: ¿es un valor normal?

Tener 60 pulsaciones por minuto en reposo se considera, en la mayoría de los casos, un valor normal. De hecho, es el límite inferior del rango estándar en adultos.

Este valor es muy común en:

  • Personas físicamente activas.
  • Individuos con buena capacidad cardiovascular.
  • Momentos de descanso profundo o durante el sueño.

Si no existen síntomas y la persona se encuentra bien, un pulso de 60 latidos por minuto no suele ser motivo de alarma.

45 pulsaciones por minuto en reposo: cómo interpretarlo

Un registro de 45 pulsaciones por minuto en reposo ya se considera una bradicardia clara. Su significado depende mucho del contexto:

  • En deportistas de resistencia (ciclismo, running, natación), puede ser un hallazgo habitual y benigno.
  • En personas no entrenadas, especialmente si aparecen síntomas, puede requerir valoración médica.

El corazón de un deportista suele adaptarse al ejercicio prolongado volviéndose más eficiente, lo que explica estos valores bajos sin que exista enfermedad.

¿Qué pasa si tengo menos de 50 pulsaciones por minuto?

La pregunta qué pasa si tengo menos de 50 pulsaciones por minuto es muy frecuente en consulta. La respuesta no es única, ya que depende de varios factores:

  • Presencia o ausencia de síntomas.
  • Edad de la persona.
  • Nivel de actividad física.
  • Medicación habitual.
  • Existencia de enfermedades cardíacas previas.

En personas jóvenes, sanas y sin síntomas, un pulso por debajo de 50 puede no tener consecuencias. Sin embargo, en personas mayores o con antecedentes cardiovasculares, puede indicar alteraciones del sistema de conducción del corazón y justificar pruebas adicionales.

Causas frecuentes del pulso bajo en reposo

Existen múltiples razones por las que las pulsaciones en reposo pueden ser más bajas de lo habitual. Algunas de las más frecuentes son:

  • Buena condición física y entrenamiento cardiovascular.
  • Uso de ciertos medicamentos, como betabloqueantes o algunos antiarrítmicos.
  • Alteraciones del sistema eléctrico cardíaco.
  • Hipotiroidismo.
  • Trastornos del sueño, como la apnea.
  • Envejecimiento natural del sistema de conducción.

Identificar la causa es clave para decidir si el pulso bajo requiere tratamiento o simplemente seguimiento.

¿Cuándo conviene consultar con un especialista?

Aunque muchas bradicardias son benignas, existen situaciones en las que es recomendable consultar con un médico, especialmente con un cardiólogo:

  • Aparición de bradicardia síntomas como mareos o desmayos.
  • Pulso persistentemente por debajo de 50 latidos por minuto sin causa conocida.
  • Empeoramiento progresivo del cansancio.
  • Antecedentes de enfermedad cardíaca.
  • Cambios recientes en la medicación.

El especialista puede solicitar pruebas como un electrocardiograma, un Holter de 24 horas o análisis de sangre para aclarar el origen del problema.

Tratamiento del pulso bajo: ¿siempre es necesario?

No todas las personas con pulso bajo necesitan tratamiento. Cuando la bradicardia no produce síntomas y no se asocia a enfermedades, suele bastar con observación.

En los casos en los que el pulso bajo provoca síntomas importantes o compromete la función cardíaca, el tratamiento depende de la causa:

  • Ajuste o retirada de medicamentos.
  • Tratamiento de enfermedades hormonales o metabólicas.
  • En situaciones concretas, implante de marcapasos.

La decisión siempre debe basarse en una valoración médica individualizada.

Vivir con pulso bajo y cuidar la salud cardiovascular

Mantener hábitos saludables es fundamental para proteger el corazón, tanto si existe pulso bajo como si no. Actividad física moderada, control del estrés, descanso adecuado y revisiones periódicas ayudan a detectar problemas a tiempo.

Cuando surgen dudas sobre el ritmo cardíaco, contar con la opinión de un especialista aporta tranquilidad y permite actuar con criterio. En SaludOnNet es posible solicitar consulta con cardiólogos, realizar pruebas diagnósticas y resolver cualquier duda relacionada con el pulso bajo en reposo, sin largas esperas y con precios accesibles. Un control a tiempo siempre es una inversión en salud.

Por qué me despierto con el corazón acelerado y temblando

Despertarse de forma brusca en mitad de la noche con el corazón acelerado y temblando es una experiencia inquietante. La sensación suele ir acompañada de nerviosismo, sudor frío o incluso una percepción de peligro inmediato. En muchos casos, estos episodios generan dudas sobre si el origen es cardíaco, digestivo, hormonal o emocional. Entender qué puede estar detrás de este tipo de despertares nocturnos resulta clave para reducir la ansiedad y saber cuándo conviene consultar con un especialista.

El corazón, durante el descanso, funciona a un ritmo más lento y estable. Por eso, cualquier aceleración repentina en reposo se percibe con más intensidad. A esta reacción pueden sumarse otros síntomas como palpitaciones, temblores o molestias en el pecho y el estómago, que aumentan la preocupación.

Qué ocurre en el cuerpo cuando el corazón se acelera durante la noche

Durante el sueño, el sistema nervioso parasimpático predomina y mantiene la frecuencia cardiaca baja. Sin embargo, determinados estímulos pueden activar de forma brusca el sistema nervioso simpático, responsable de la respuesta de alerta. Cuando esto sucede, el corazón aumenta su ritmo incluso sin realizar ningún esfuerzo físico.

Este mecanismo explica por qué muchas personas se preguntan por qué se me acelera el corazón sin hacer nada. No siempre hay un desencadenante externo claro, pero sí procesos internos que provocan esa respuesta.

Palpitaciones nocturnas y palpitaciones en reposo: cómo se perciben

Las palpitaciones se describen como la sensación de notar los latidos del corazón de forma intensa, rápida o irregular. Pueden sentirse como golpes fuertes en el pecho, latidos desordenados o una aceleración repentina. Cuando aparecen durante la noche o al despertar, suelen generar más alarma porque se producen en reposo absoluto.

Las palpitaciones en reposo no implican necesariamente una enfermedad cardíaca. En muchas ocasiones son benignas y transitorias, pero su repetición o asociación con otros síntomas hace recomendable una valoración médica.

Principales causas de despertarse con el corazón acelerado y temblando

Existen múltiples factores que pueden explicar estos episodios nocturnos.

La ansiedad es una de las causas más habituales. Durante la noche, el cerebro procesa emociones y situaciones acumuladas durante el día. En personas con estrés crónico o ansiedad, pueden producirse despertares bruscos con sensación de alarma, temblores y taquicardia.

1. Ansiedad nocturna y activación del sistema nervioso

En estos casos, la aceleración cardíaca no se debe a un problema estructural del corazón, sino a una descarga de adrenalina. Es frecuente que se acompañe de respiración agitada, sudoración y sensación de nudo en el estómago.

2. Hipoglucemia nocturna

La bajada de azúcar en sangre durante la noche puede provocar síntomas similares a una crisis de ansiedad. El organismo reacciona liberando hormonas de estrés para elevar la glucosa, lo que provoca palpitaciones, temblores y sudor frío. Es más frecuente en personas con diabetes, pero también puede aparecer en ayunos prolongados o cenas muy ligeras.

3. Trastornos del ritmo cardíaco

Algunas arritmias pueden manifestarse principalmente en reposo o durante la noche. En estos casos, las palpitaciones suelen ser más intensas y repetitivas. Aquí surge una de las preguntas más comunes: por qué da taquicardia cuando el cuerpo debería estar descansando.

La respuesta está en alteraciones eléctricas del corazón que no dependen del esfuerzo físico. No todas las taquicardias son graves, pero es importante identificarlas correctamente mediante pruebas como un electrocardiograma o un Holter.

4. Apnea del sueño

La apnea obstructiva del sueño provoca pausas respiratorias que reducen el oxígeno en sangre. El cuerpo reacciona despertando bruscamente a la persona, con un aumento del ritmo cardíaco y sensación de ahogo. Estas crisis pueden ir acompañadas de temblores, sudoración y palpitaciones intensas.

Muchas personas no son conscientes de que padecen apnea del sueño hasta que aparecen síntomas cardiovasculares nocturnos.

5. Reflujo gastroesofágico y relación con el corazón

El aparato digestivo y el corazón están más relacionados de lo que parece. El reflujo ácido nocturno puede provocar una sensación de presión o dolor en el estómago y pecho, que se confunde fácilmente con un problema cardíaco. Este malestar puede activar reflejos nerviosos que desencadenan palpitaciones.

Además, la distensión gástrica o la irritación del esófago pueden estimular el nervio vago, alterando el ritmo cardíaco.

Dolor en el estómago y pecho: cuándo aparece junto a la taquicardia

La combinación de dolor torácico y abdominal con palpitaciones es especialmente angustiante. No siempre indica una urgencia cardíaca, pero requiere una valoración cuidadosa. Puede deberse a:

  • Reflujo gastroesofágico nocturno.
  • Espasmos esofágicos.
  • Ansiedad con somatización digestiva.
  • Alteraciones cardíacas que irradian al pecho superior.

La clave está en valorar la intensidad, la duración y si el dolor se acompaña de otros síntomas como falta de aire, mareo o pérdida de conocimiento.

Por qué estos episodios aparecen al despertar y no durante el día

Muchas personas no experimentan palpitaciones durante la actividad diaria, pero sí al dormir. Esto se debe a varios factores:

  • Mayor percepción de los latidos en silencio y reposo.
  • Cambios hormonales nocturnos, como el aumento de cortisol en la madrugada.
  • Procesamiento emocional durante el sueño.
  • Posición corporal, especialmente al dormir boca arriba.

El contraste entre el reposo profundo y la activación súbita del sistema nervioso hace que los síntomas se perciban con mayor intensidad.

Cuándo conviene consultar con un especialista

Aunque muchos episodios son benignos, existen situaciones en las que es recomendable acudir a un médico:

  • Palpitaciones frecuentes o cada noche.
  • Taquicardia que dura varios minutos y no cede.
  • Asociación con mareo, desmayo o dolor torácico intenso.
  • Antecedentes de enfermedad cardíaca.
  • Presencia de dolor en el estómago y pecho de forma repetida.

El especialista valorará la necesidad de realizar pruebas como un electrocardiograma, análisis de sangre, monitorización del ritmo cardíaco o estudios del sueño.

Pruebas habituales para estudiar palpitaciones nocturnas

En consulta, el abordaje suele ser progresivo y personalizado. Entre las pruebas más habituales se encuentran:

  • Electrocardiograma en reposo.
  • Holter de 24 o 48 horas para detectar arritmias intermitentes.
  • Analítica para descartar alteraciones hormonales o metabólicas.
  • Pruebas digestivas si se sospecha origen gastrointestinal.
  • Estudio del sueño en casos compatibles con apnea.

Estas pruebas permiten diferenciar causas benignas de situaciones que requieren tratamiento específico.

Cómo reducir la frecuencia de estos episodios

Sin entrar en soluciones milagro, existen medidas generales que ayudan a disminuir la aparición de palpitaciones nocturnas:

  • Mantener horarios regulares de sueño.
  • Evitar cenas copiosas, alcohol o estimulantes por la noche.
  • Controlar el estrés y la ansiedad con apoyo profesional si es necesario.
  • No acostarse inmediatamente después de cenar.
  • Revisar la medicación habitual con un médico.

Estas pautas no sustituyen una valoración clínica, pero pueden ayudar a mejorar el descanso y reducir los despertares bruscos.

Despertarse con el corazón acelerado y temblando no siempre es señal de una enfermedad grave, pero sí una señal del cuerpo que merece atención. Identificar si el origen es cardíaco, digestivo, metabólico o emocional permite actuar con tranquilidad y evitar preocupaciones innecesarias.

En SaludOnNet es posible acceder a consultas de cardiología, pruebas diagnósticas y seguimiento médico sin esperas, con especialistas que ayudan a aclarar el origen de las palpitaciones y a recuperar la tranquilidad durante el descanso.

Qué es un edema pulmonar: síntomas, causas y tratamiento

El edema pulmonar aparece cuando hay una acumulación anormal de líquido intersticial en los pulmones. Los alveolos o pequeños sacos en los que se lleva a cabo la oxigenación de la sangre se llenan de líquido impidiendo la captación de aire. Esta patología grave, que se da en un 63% en hombres y un 37% en mujeres, hace que la persona presente dificultad para respirar. El edema agudo pulmonar es una emergencia clínica, una experiencia aterradora para quien la padece, que puede llegar a causar la muerte del paciente.

Puede desarrollarse súbitamente en un estado de insuficiencia cardiaca, principal causa, o ser la primera manifestación de una cardiopatía. Consiste en un fallo en la función del corazón (ventrículo izquierdo) para bombear sangre al cuerpo, acumulándose en las venas.  

Edema pulmonar: síntomas

Para saber cómo se produce hay que hablar de sus síntomas más característicos. Principalmente son:

  • Sensación de ahogamiento que empeora al acostarse.
  • Disnea intensa (dificultad para respirar) con falta de aire que aumenta al realizar actividades cotidianas, así como bajos niveles de oxígeno en la sangre.
  • Palpitaciones o latidos cardiacos anormales y rápidos.
  • Tos con flemas que puede contener sangre o ser espumosa. Esto conlleva a la producción de esputo rosado.
  • Sudoración, piel fría y húmeda.
  • Cianosis (coloración azul de la piel).
  • Estertores o ruidos que produce el paso del aire por las vías respiratorias, sibilancias y ronquidos.

Edema pulmonar: causas

Existen dos tipos de edema pulmonar, en función de si tienen que ver con problemas del corazón o no y sus causas son diferentes.

Edema pulmonar cardiogénico

Las principales causas son:

  • Ataque cardiaco o alguna enfermedad del corazón (miocardiopatía).
  • Problemas con las válvulas cardiacas.
  • Presión arterial alta (hipertensión) grave y repentina.

Edema pulmonar no cardiogénico

Existen muchas causas, pero las más frecuentes son:

  • Síndrome de dificultad respiratoria aguda (ARDS).
  • Determinados medicamentos como narcóticos intravenosos.
  • Ahogamiento.
  • Exposición a altitud elevada.
  • Embolia pulmonar o bloqueo de una arteria pulmonar.
  • Insuficiencia renal.
  • Enfermedades del sistema nervioso.
  • Toxinas inhaladas o infección grave.
  • Presión intracraneal.

Diagnóstico del edema pulmonar

Cuando una persona presenta alguno de los síntomas es importante que acuda al médico lo antes posible, para que se realice un diagnóstico precoz atendiendo a los síntomas y signos detectados y al examen físico.

La placa de tórax, el electrocardiograma (ECG) o el ecocardiograma son algunas de las pruebas que se utilizan para diagnosticar un paciente con edema pulmonar cardiogénico.

Cómo tratar un edema pulmonar

El tratamiento del edema pulmonar agudo tiene el objetivo de disminuir el volumen del líquido en la circulación de los pulmones. Al identificar la patología el médico debe sentar al paciente en la cama o camilla, con las piernas colgando para facilitar la respiración y reducir retorno venoso. Asimismo, se debe administrar oxígeno con mascarilla y tener al paciente monitorizado. También se suele realizar un sondaje vesical.

El tiempo de recuperación de un edema pulmonar varía en cada paciente, aunque con tratamiento puede resolverse en 24 horas.

Existen factores de riesgo como alcoholismo, los ritmos cardiacos anormales, la existencia de una enfermedad coronaria, la diabetes, apnea del sueño, presión alta, enfermedad valvular o anomalía cardiaca congénita.

Si crees que puedes tener un edema pulmonar debes acudir a un servicio de urgencias para ser atendido. Si ya lo has tenido o tienes riesgo de padecerlo es importante que acudas a consulta de un especialista para que te ayude en lo que necesites. En SaludOnNet te damos la solución de una manera fácil y rápida.

¿Por qué duele el brazo izquierdo?

El dolor en el brazo izquierdo es algo que suele asustar bastante, porque muchas veces se asocia con un problema cardiaco. La mayoría de las personas que lo tienen se sugestionan y creen que les va a pasar algo grave.

Es cierto que una de las causas por las que se produce es por un infarto de miocardio, pero no es la única. A continuación, hablamos de las principales patologías que pueden provocarlo.

Problemas cardiacos que pueden causar dolor en el brazo izquierdo

El especialista, para saber si está ante una cardiopatía isquémica, debe conocer los antecedentes del paciente: la edad, si es fumador, si bebe alcohol, si tiene el colesterol alto, si cuenta con antecedentes familiares de infarto o si practica actividad física o es sedentario.

Ante una sospecha puede solicitar pruebas de diagnóstico como un ECG o un ecocardiograma.

INFARTO DE MIOCARDIO

Se origina un dolor en el pecho que se irradia al brazo izquierdo. El dolor cardiaco aparece cuando existe dificultad en la circulación de las arterias del corazón, llamadas arterias coronarias. El corazón no recibe suficiente sangre y se produce un infarto de miocardio. La molestia suele ser característica y consiste en:

  • Dolor intenso de aparición súbita, surge de repente.
  • Se produce en el centro del pecho o en la boca del estómago.
  • Se puede trasladar al cuello o al hombro izquierdo (brazo y antebrazo o parte de la mano y los dedos). A veces se traslada al otro lado brazo o se irradia hacia la espalda.
  • Va acompañado de otros síntomas como mareo, transpiración, malestar general, náuseas y vómitos.

Aunque estos síntomas del infarto son los más frecuentes, en ocasiones los infartos se presentan con dolores que van y vienen y están acompañados de palpitaciones, sudoración, debilidad o sensación de muerte.

ANGINA DE PECHO

El dolor comienza en el centro del pecho, pero puede irradiarse al brazo izquierdo, al cuello o a la mandíbula. Se produce por una obstrucción parcial del riego sanguíneo, provocado por un deterioro de las arterias coronarias a lo largo del tiempo. Esta patología no causa daños permanentes en el corazón.

Los síntomas son similares a los del infarto, aunque con diferente intensidad y duración.

Problemas traumatológicos

El dolor en el brazo izquierdo por encima del codo, que va generalmente desde el hombro, puede estar producido por algunas patologías de traumatología. Las principales son:

TENDINITIS DEL MANGUITO ROTADOR Y BURSITIS SUBACROMIAL

Ambas provocan dolor muscular en el brazo izquierdo, en la zona lateral, y en el hombro. Es una sensación de daño pesado y constante. Aunque duela el hombro, en estos casos la lesión se ha producido en el hombro del paciente.

IRRADIACIONES CERVICALES

Son problemas de la región cervical que hacen que las raíces nerviosas que inervan esa zona provoquen dolor.

PUNTOS GATILLO

Son puntos dolorosos localizados en un músculo concreto. Generalmente el problema también suele estar en los músculos del hombro.

FRACTURA DE HUESOS

Un hueso del brazo roto, generalmente producido por un traumatismo o por osteoporosis, provoca mucho dolor. Cuando es esta enfermedad la que provoca la rotura suele producirse en los extremos de los huesos largos, sobre todo en la parte superior del húmero.

Problemas psicológicos como causa del dolor en el brazo izquierdo

El dolor en el brazo izquierdo, así como en toda la zona izquierda del cuerpo, puede ser un síntoma de problemas de ansiedad. De hecho, en función de la persona y del grado de ansiedad que tenga el dolor se puede irradiar a la zona de la axila, el bíceps o el antebrazo.

El dolor en el brazo izquierdo por ansiedad no solo también provoca sensación de hormigueo, como si la extremidad se quedara dormido. Pero es importante tener en cuenta que una cosa es la ansiedad, que es un problema psicosomático y otra un infarto, que es un problema fisiológico del corazón.

Problemas digestivos

Las molestias estomacales repercuten en el sistema musculoesquelético. La irritación del estómago crea tensiones en los músculos que repercuten en la región dorsal y cervical y también en el hombro izquierdo. Provocan inflamaciones, contracturas y tendinitis.

Si te duele el brazo izquierdo y no has tenido un traumatismo reciente es importante que descartes un problema cardiológico. Desde SaludOnNet te recomendamos que acudas a un especialista que pueda ayudarte.

Presión en el pecho: cuándo es ansiedad y cuándo cardíaco

Sentir presión en el pecho puede generar un miedo inmediato: ¿será algo del corazón? Este síntoma es una de las causas más frecuentes de consulta médica y de urgencias. Sin embargo, no siempre se trata de un problema cardíaco. En muchos casos, el origen está en la ansiedad, el estrés o una contractura muscular. Aprender a diferenciar ambos tipos de dolor es clave para actuar a tiempo y evitar preocupaciones innecesarias.

Por qué se siente una presión en el pecho

La sensación de opresión o peso en el esternón puede deberse a distintos factores. No siempre se manifiesta igual: algunas personas lo describen como una “banda que aprieta el pecho”, otras como pinchazos en el lado izquierdo o una molestia que sube hacia el cuello o el brazo.

Las causas más habituales incluyen:

  • Tensión muscular por mala postura o sobreesfuerzo.
  • Reflujo gastroesofágico, que puede provocar ardor y dolor retroesternal.
  • Problemas respiratorios, como bronquitis o crisis asmáticas.
  • Trastornos de ansiedad, donde el cuerpo reacciona al estrés con síntomas físicos reales.
  • Alteraciones cardíacas, que requieren valoración médica inmediata.

La dificultad es que la ansiedad y las dolencias cardíacas pueden provocar sensaciones muy parecidas.

Dolor en el pecho por ansiedad: cómo se manifiesta

La ansiedad puede causar síntomas físicos tan intensos que muchas personas creen estar sufriendo un infarto. Se estima que uno de cada tres pacientes que acude a urgencias por dolor torácico tiene un origen emocional y no cardíaco.

El dolor en el pecho por ansiedad se produce por una combinación de hiperventilación, tensión muscular y liberación de adrenalina. Suele presentarse de forma intermitente y puede acompañarse de:

  • Sensación de falta de aire o nudo en la garganta.
  • Palpitaciones o latidos fuertes.
  • Sudor frío y mareo.
  • Pinchazos en el pecho izquierdo o en la zona del esternón.
  • Hormigueo en brazos o cara.
  • Sensación de muerte inminente o pánico repentino.

Una característica importante es que la presión torácica por ansiedad no suele aparecer durante el esfuerzo físico, sino en momentos de preocupación, reposo o al despertar con angustia.

Dolor esternón y ansiedad

El dolor en el esternón por ansiedad es frecuente. Se origina por una contracción mantenida de los músculos del tórax y el cuello, generando una molestia que puede confundirse con un dolor cardíaco. No se intensifica al hacer ejercicio, pero sí al respirar profundo o al tocar la zona.

Costocondritis por ansiedad

Otro motivo común es la costocondritis, una inflamación del cartílago que une las costillas al esternón. Aunque no tiene relación directa con el corazón, puede aumentar durante periodos de estrés. Se reconoce porque el dolor se agrava al presionar la zona o con determinados movimientos.

Cuándo la presión en el pecho puede ser cardíaca

La presión torácica de origen cardíaco es un síntoma de alarma. Suele estar relacionada con una disminución del flujo sanguíneo al músculo cardíaco (isquemia), como ocurre en la angina de pecho o el infarto agudo de miocardio.

A diferencia del dolor por ansiedad, este empeora con el esfuerzo físico y mejora con el reposo. Es típico que se sienta como una opresión intensa o un peso en el centro del pecho, a veces irradiado hacia el cuello, mandíbula, hombro o brazo izquierdo.

Otros signos de posible origen cardíaco incluyen:

  • Dolor opresivo que dura más de 5 minutos.
  • Dificultad respiratoria o sensación de ahogo.
  • Sudor abundante y palidez.
  • Náuseas o vómitos.
  • Cansancio extremo o sensación de debilidad súbita.

En estos casos, lo más prudente es acudir a urgencias de inmediato o llamar a los servicios de emergencia. Cuanto antes se evalúe, mayor será la probabilidad de un tratamiento eficaz.

Diferencias entre dolor cardíaco y ansiedad

En el siguiente cuadro se observan las diferencias entre los dos tipos de dolor.

CaracterísticaDolor por ansiedadDolor cardíaco
InicioBrusco, en reposo o con estrés emocionalDurante esfuerzo físico o tras una comida copiosa
DuraciónSegundos o minutos, intermitenteMás de 5 minutos, persistente
LocalizaciónZona del pecho, variable, a veces punzanteCentro del pecho, sensación de peso u opresión
IrradiaciónRara vez se irradiaCuello, mandíbula, brazo izquierdo, espalda
Síntomas asociadosNerviosismo, palpitaciones, hormigueoSudor frío, falta de aire, náuseas
Mejora conRespiración profunda o distracciónReposo o medicación (nitroglicerina)

Por qué la ansiedad puede causar síntomas físicos tan reales

Cuando el cerebro interpreta una situación como peligrosa, activa la respuesta de lucha o huida. Esto libera adrenalina y cortisol, hormonas que aceleran el corazón y aumentan la tensión muscular. El resultado puede sentirse como una fuerte presión en el pecho o palpitaciones.

Si esta respuesta se repite con frecuencia, el cuerpo entra en un estado de alerta continua, generando dolores musculares, mareos o incluso espasmos en el diafragma, que aumentan la sensación de falta de aire. Por eso, la ansiedad puede producir síntomas físicos tan convincentes como una enfermedad cardíaca.

Cuándo acudir al médico

Es importante no asumir que el dolor se debe solo a la ansiedad. Incluso las personas jóvenes o sin factores de riesgo pueden sufrir un problema cardíaco. Se recomienda consultar a un médico o cardiólogo en los siguientes casos:

  • Si la presión torácica aparece durante el ejercicio o al subir escaleras.
  • Si se acompaña de mareo, falta de aire o sudoración intensa.
  • Si el dolor irradia al brazo, cuello o mandíbula.
  • Si existen antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular.
  • Si el paciente tiene hipertensión, colesterol alto, diabetes o sobrepeso.

Ante la duda, nunca se debe minimizar el síntoma. Un electrocardiograma o un análisis básico pueden descartar un problema grave y ofrecer tranquilidad.

Pruebas para descartar una causa cardíaca

El cardiólogo es quien decide qué estudios realizar según la edad, los antecedentes y la descripción del dolor. Entre las pruebas más útiles se encuentran:

1. Electrocardiograma (ECG)

Registra la actividad eléctrica del corazón. Permite detectar alteraciones del ritmo o signos de falta de riego sanguíneo. Es una prueba rápida, indolora y esencial en cualquier valoración de dolor torácico.

2. Test de esfuerzo

Evalúa cómo responde el corazón durante la actividad física controlada. Es especialmente útil cuando los síntomas aparecen al realizar ejercicio o esfuerzo.

3. Holter

Consiste en un dispositivo portátil que monitoriza el ritmo cardíaco durante 24 o 48 horas. Ayuda a detectar arritmias o episodios intermitentes que no se observan en el ECG de reposo.

En algunos casos, el médico puede complementar el estudio con un ecocardiograma o un análisis de enzimas cardíacas, según el tipo de dolor y los hallazgos clínicos.

Cómo manejar la presión en el pecho por ansiedad

Cuando el origen es emocional, el tratamiento se centra en reducir el estrés y reeducar la respiración. Algunas medidas efectivas son:

  • Respirar profundamente con el abdomen para oxigenar mejor y relajar el tórax.
  • Practicar técnicas de relajación o meditación diaria.
  • Realizar actividad física moderada, que regula la tensión muscular y la ansiedad.
  • Dormir lo suficiente y mantener horarios regulares.
  • Evitar exceso de cafeína, tabaco o alcohol.

En ocasiones, el médico puede indicar tratamiento farmacológico temporal o derivar al paciente a un psicólogo especializado en trastornos de ansiedad.

A qué se debe la presión en el pecho recurrente

Si la presión en el pecho aparece con frecuencia, conviene realizar una evaluación médica completa. Puede estar relacionada con:

  • Hipertensión arterial o enfermedad coronaria incipiente.
  • Anemia o trastornos respiratorios.
  • Problemas digestivos, como reflujo o hernia de hiato.
  • Trastornos musculoesqueléticos del tórax.
  • Ataques de pánico o ansiedad generalizada.

Solo el diagnóstico adecuado permite aplicar el tratamiento correcto y evitar la cronificación de los síntomas.

Cuándo consultar a cardiología y cómo reservar una prueba

Sentir presiones en el pecho o pinchazos en el lado izquierdo no debe ignorarse. Si bien la ansiedad es una causa muy común, el riesgo cardíaco debe descartarse primero. Consultar a un especialista en cardiología es la mejor forma de aclarar el origen del problema y prevenir complicaciones.

En SaludOnNet puedes reservar cita online con un cardiólogo, sin esperas y al mejor precio. También puedes contratar directamente pruebas como el electrocardiograma (ECG), el test de esfuerzo o el Holter para evaluar la salud de tu corazón y quedarte tranquilo sabiendo que todo está bajo control.

¿Se puede prevenir el infarto de miocardio?

La enfermedad coronaria es una dolencia progresiva, que comienza de manera temprana en la vida de una persona, pero cuyos síntomas no dan la cara hasta que no llega a una edad mediana. Las arterias coronarias se vuelven lentamente más gruesas, más duras y más estrechas, debido al acumulo de grasa y colesterol. Este proceso de la enfermedad se conoce como aterosclerosis.
(más…)

Objetivo: prevenir el riesgo cardiovascular

Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte y discapacidad en los países desarrollados, en la franja que va de los 40 a los 65 años. Cuidarse es muy importante para evitar problemas con el corazón y los vasos sanguíneos, que en la mayoría de los casos se deben a la aterosclerosis (enfermedad consecuencia del engrosamiento y estrechez de las arterias debido al acúmulo de grasa y el colesterol). La aterosclerosis puede conllevar ataques cardiacos o accidentes cerebrovasculares. (más…)

Resistencia del corazón ante el esfuerzo físico

Últimamente se ha puesto de moda hacer deporte, independientemente de la edad que se tenga. Atrás han quedado la pereza, la vaguería, las excusas y el hacerse los remolones. Es una buena noticia, sobre todo para la salud, pero hay que tener en cuenta que no todos los corazones están preparados para el esfuerzo físico de la misma manera.

(más…)

Página siguiente »
Newsletter
¿Cómo quieres contactar con este especialista?

Esto se cerrará en 0 segundos