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Test SIBO (sobrecrecimiento bacteriano) en Sant Cugat del Vallès. ¿En qué consiste?

El test SIBO (Sobrecrecimiento Bacteriano del Intestino Delgado) es una prueba médica utilizada para diagnosticar y evaluar la presencia de un crecimiento excesivo de bacterias en el intestino delgado. Este trastorno puede causar una serie de síntomas gastrointestinales, como hinchazón, gases, diarrea y malabsorción de nutrientes.

Aunque la causa exacta del Síndrome de Sobrecrecimiento Bacteriano aún se desconoce, existen varias teorías acerca de por qué se produce esta patología. Las principales son:

  • El movimiento anormal de las bacterias en el intestino delgado. Este órgano tiene un mecanismo de limpieza mediante el cual las bacterias son eliminadas hacia el colon de manera regular. Sin embargo, las personas con SIBO ven interrumpido este proceso, lo que permite que las bacterias se acumulen y multipliquen en el intestino delgado, causando síntomas como dolor abdominal, distensión y diarrea.
  • Problemas estructurales en el tracto gastrointestinal. La presencia de estrechamientos o bloqueos en el intestino delgado puede dificultar el paso adecuado de los alimentos, provocando una acumulación de bacterias en esa área. Además, ciertas condiciones médicas como la enfermedad de Crohn o la diverticulitis, que afectan la salud intestinal, también pueden aumentar el riesgo de SIBO.
  • Ciertos factores de riesgo, como el uso prolongado de algunos medicamentos y la cirugía gastrointestinal. Así, se ha encontrado que tomar durante mucho tiempo inhibidores de la bomba de protones puede llevar a cambios en la microbiota intestinal y favorecer el crecimiento excesivo de bacterias en el intestino delgado. Además, la cirugía gastrointestinal, especialmente aquella que implica la reducción del tamaño del estómago o el desvío del intestino, puede aumentar la susceptibilidad al SIBO.

El proceso de realización del test SIBO consiste en medir la concentración de hidrógeno y metano en el aire espirado por el paciente después de la ingesta de una solución de lactulosa o glucosa. Estos azúcares no se descomponen enzimáticamente en el intestino delgado. Por lo tanto, si hay un sobrecrecimiento bacteriano, las bacterias fermentan estos azúcares produciendo hidrógeno y metano, que se absorben en la sangre y se eliminan a través de la respiración.

El test SIBO se divide en dos fases:

  • Fase basal. El paciente debe hacer varias inhalaciones y exhalaciones en un dispositivo especializado, para determinar los niveles iniciales de hidrógeno y metano en su aliento.
  • Fase post-ingesta de lactulosa o glucosa. Se administra la solución de lactulosa o glucosa y se miden nuevamente los niveles de hidrógeno y metano en intervalos regulares (cada 30 minutos) durante un período de tiempo determinado (unas 3 horas y media).

Una vez recopilados los datos, se interpretan los resultados para determinar la presencia y el tipo de SIBO presente en el paciente. Si se detectan niveles elevados de hidrógeno indica un sobrecrecimiento bacteriano en la parte superior del intestino delgado. Por otro lado, si aparecen niveles elevados de metano, indica un SIBO en la parte inferior.

El test SIBO es una herramienta útil en el diagnóstico de este trastorno, pero debe ser realizado y analizado por profesionales de la salud debidamente capacitados. Además, es fundamental tener en cuenta otras pruebas clínicas, el historial médico y los síntomas del paciente para obtener un diagnóstico preciso.