¿Por qué se hinchan los tobillos? Causas frecuentes y riesgos
- Causas frecuentes de los tobillos hinchados, desde la retención de líquidos hasta problemas circulatorios.
- Cuándo la hinchazón de pies y tobillos requiere valoración médica y cómo aliviarla.

La aparición de tobillos hinchados es una situación muy común que puede afectar a personas de cualquier edad. En la mayoría de los casos se trata de un problema benigno y pasajero, pero en otros puede ser la señal de que algo no está funcionando correctamente en el organismo. Entender por qué se hinchan los tobillos ayuda a identificar cuándo es suficiente con aplicar medidas sencillas y cuándo conviene consultar con un profesional sanitario.
La hinchazón de los tobillos suele estar relacionada con la acumulación de líquidos en los tejidos, un fenómeno conocido como edema. Esta retención puede aparecer de forma puntual, por ejemplo tras pasar muchas horas de pie, o mantenerse en el tiempo debido a problemas circulatorios, hormonales o sistémicos.
Qué significa tener los tobillos hinchados
Desde el punto de vista médico, un tobillo hinchado es el resultado de un desequilibrio entre la entrada y la salida de líquidos en los tejidos. Normalmente, el sistema circulatorio y el sistema linfático se encargan de mantener ese equilibrio, pero cuando fallan o se ven sobrecargados, el líquido se acumula en las zonas más bajas del cuerpo, como los pies y los tobillos.
Esta hinchazón puede presentarse en uno o ambos tobillos, ser blanda al tacto o acompañarse de sensación de pesadez, tirantez en la piel o dificultad para calzarse. En ocasiones se extiende hacia las piernas, dando lugar a lo que se conoce como edema en piernas o hinchazón de piernas.
Por qué se hinchan los tobillos: causas más habituales
Existen múltiples razones que explican por qué se hinchan los tobillos. Algunas son transitorias y otras requieren valoración médica.
1. Retención de líquidos y problemas circulatorios
Una de las causas más frecuentes de tobillos hinchados es la dificultad del retorno venoso. Cuando la sangre tiene problemas para regresar al corazón, tiende a acumularse en las extremidades inferiores.
Esto ocurre con más frecuencia en:
- Personas que pasan muchas horas sentadas o de pie sin moverse.
- Casos de insuficiencia venosa crónica.
- Situaciones de calor intenso, que dilatan los vasos sanguíneos.
En estos casos también es habitual que se hinchen los pies y tobillos al final del día, mejorando tras elevar las piernas.
2. Embarazo y cambios hormonales
Durante el embarazo aumenta el volumen sanguíneo y el útero ejerce presión sobre las venas de la pelvis, lo que dificulta el retorno venoso. Por este motivo, es habitual que aparezcan tobillos hinchados, especialmente en el tercer trimestre.
También los cambios hormonales asociados al ciclo menstrual, la menopausia o el uso de anticonceptivos hormonales pueden favorecer la retención de líquidos y provocar tobillos hinchados de forma recurrente.
3. Lesiones, golpes o infecciones
Un tobillo hinchado puede ser consecuencia de una lesión local, como un esguince, una contusión o una sobrecarga muscular. En estos casos, la hinchazón suele ir acompañada de dolor, enrojecimiento o limitación del movimiento.
Las infecciones cutáneas, como la celulitis bacteriana, también pueden causar inflamación localizada y aumento de volumen en el tobillo o el pie.
4. Medicación
Algunos fármacos pueden provocar edema como efecto secundario. Entre los más habituales se encuentran:
- Antiinflamatorios no esteroideos.
- Corticoides.
- Antihipertensivos como los calcioantagonistas.
- Antidepresivos y algunos tratamientos hormonales.
Si la hinchazón aparece tras iniciar un tratamiento, conviene comentarlo con un médico para valorar alternativas.
5. Enfermedades cardíacas, renales o hepáticas
Cuando el edema es persistente, bilateral y no mejora con el descanso, puede estar relacionado con enfermedades sistémicas. En estos casos, el organismo pierde la capacidad de regular adecuadamente los líquidos.
Algunas patologías asociadas son:
- Insuficiencia cardíaca, donde el corazón no bombea la sangre con suficiente eficacia.
- Enfermedad renal, que dificulta la eliminación de líquidos.
- Enfermedades hepáticas, que alteran el equilibrio de proteínas en la sangre.
En estas situaciones, además de tobillos hinchados, pueden aparecer otros síntomas como fatiga, dificultad para respirar o hinchazón generalizada.
¿Es peligroso tener los tobillos hinchados?
Una de las preguntas más frecuentes es si es peligroso tener los tobillos hinchados. La respuesta depende de la causa y de la duración del síntoma.
No suele ser peligroso cuando:
- Aparece de forma ocasional.
- Mejora con el reposo y la elevación de las piernas.
- Se relaciona con calor, cansancio o estar muchas horas de pie.
Puede ser preocupante cuando:
- La hinchazón es persistente o va en aumento.
- Afecta solo a un tobillo sin causa aparente.
- Se acompaña de dolor intenso, enrojecimiento o calor local.
- Aparece junto a dificultad respiratoria o aumento rápido de peso.
En estos casos, es importante descartar problemas circulatorios graves, trombosis venosa o enfermedades sistémicas.
Por qué se hinchan los pies y tobillos al final del día
Muchas personas notan que los tobillos se hinchan más por la tarde o al final del día. Esto se debe a la acción de la gravedad, que favorece la acumulación de líquidos en las extremidades inferiores tras muchas horas en posición vertical.
La falta de movimiento, el uso de calzado inadecuado y una mala hidratación también contribuyen a que el edema sea más evidente en ese momento del día.
Qué hacer cuando se hinchan los tobillos
Cuando la hinchazón no está asociada a una enfermedad grave, existen medidas sencillas que ayudan a aliviar los síntomas y prevenir que se repitan.
Algunas recomendaciones útiles incluyen:
- Elevar las piernas por encima del nivel del corazón durante 15-20 minutos.
- Evitar permanecer mucho tiempo en la misma posición.
- Caminar de forma regular para activar la circulación.
- Usar medias de compresión si existe insuficiencia venosa.
- Reducir el consumo de sal en la dieta.
- Mantener una hidratación adecuada.
Estas medidas también forman parte de los pies hinchados remedios más utilizados en casos leves o moderados.
Edema en piernas y tobillos: cuándo consultar
El edema en piernas que se extiende desde los tobillos hacia arriba, especialmente si aparece de forma progresiva, merece una valoración médica. También conviene consultar cuando:
- La hinchazón no mejora en varios días.
- Aparece de manera brusca.
- Se asocia a cambios en la piel, como endurecimiento o coloración oscura.
- Existe antecedente de enfermedad cardíaca, renal o hepática.
Un diagnóstico adecuado permite identificar la causa y establecer el tratamiento más eficaz, evitando complicaciones.
Cómo se diagnostica la hinchazón de tobillos
El médico valorará la historia clínica, los hábitos de vida y los tratamientos habituales. En función del caso, puede solicitar:
- Análisis de sangre para evaluar función renal, hepática y cardíaca.
- Ecografía Doppler para estudiar la circulación venosa.
- Pruebas de imagen si se sospecha una causa local.
El objetivo es descartar patologías graves y orientar el tratamiento de forma personalizada.
Cuidar la circulación y la salud general
La hinchazón de tobillos no debe normalizarse cuando es persistente. Aunque en muchos casos no supone un riesgo inmediato, puede ser una señal temprana de que algo necesita atención. Mantener hábitos saludables, moverse con regularidad y prestar atención a los cambios del cuerpo es clave para prevenir problemas mayores.
En casos de hinchazón persistente de tobillos o piernas, una valoración médica evita retrasos en el diagnóstico y aporta tranquilidad. En SaludOnNet es posible acceder tanto a médicos de atención primaria como a especialistas en angiología, cardiología o nefrología, con cita rápida, precios cerrados y sin listas de espera, facilitando un estudio completo cuando es necesario.






















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