Operación de frenillo corto: cuándo es necesaria y precio
- Cuando el frenillo limita la vida sexual y provoca dolor.
- Cirugía sencilla, ambulatoria y con alta tasa de éxito.

El frenillo peneano corto es una alteración frecuente que puede pasar desapercibida durante años o manifestarse de forma clara en la adolescencia o edad adulta. Se trata de una banda de tejido situada en la parte inferior del glande que, cuando es demasiado corta o poco elástica, limita el movimiento normal del prepucio. Esta situación puede generar molestias, dolor durante las erecciones, sangrado o incluso desgarros, afectando tanto a la comodidad física como a la vida sexual.
La operación de frenillo corto es un procedimiento sencillo, seguro y con una recuperación rápida, que suele resolver el problema de forma definitiva. Sin embargo, alrededor de esta intervención existen muchas dudas: cuándo es realmente necesaria, qué ocurre si se rompe el frenillo, si puede hacerse en bebés, cuánto cuesta o qué cambios se notan después de la cirugía.
Qué es el frenillo peneano corto y por qué puede causar problemas
El frenillo es una pequeña estructura de piel que une el glande con el prepucio. Su función es ayudar al movimiento natural del prepucio durante la erección y la retracción. Cuando el frenillo es demasiado corto, se habla de frenillo peneano corto, una condición que puede provocar:
- Dolor o tirantez durante la erección.
- Dificultad para retraer completamente el prepucio.
- Curvatura del glande hacia abajo al tensarse el frenillo.
- Sangrado o heridas tras las relaciones sexuales.
- Rotura del frenillo de forma repetida.
En muchos casos, el problema se detecta cuando comienzan las relaciones sexuales, aunque también puede aparecer antes si el frenillo limita la movilidad normal del prepucio.
¿Qué pasa si se rompe el frenillo?
Una de las consultas más habituales en urología es qué pasa si se rompe el frenillo. La rotura del frenillo suele producirse durante una erección intensa o en el transcurso de una relación sexual. Puede causar un sangrado llamativo y dolor, aunque raramente es una urgencia grave.
Cuando ocurre una rotura de frenillo, el organismo cicatriza por sí mismo, pero en muchos casos lo hace de forma irregular. Esto puede provocar:
- Mayor acortamiento del frenillo tras la cicatriz.
- Aumento del riesgo de nuevas roturas.
- Más dolor en futuras erecciones.
Por este motivo, cuando existen roturas repetidas, los urólogos suelen recomendar la operación frenillo como solución definitiva para evitar nuevos episodios.
Operación de frenillo corto: en qué consiste
La operación de frenillo corto, también llamada frenuloplastia o frenulectomía, es una intervención quirúrgica menor que se realiza de forma ambulatoria. No requiere ingreso hospitalario y se lleva a cabo habitualmente con anestesia local.
Durante la operación frenillo, el especialista secciona o remodela el frenillo para alargarlo y eliminar la tensión. El objetivo es permitir que el prepucio se mueva con normalidad sin causar dolor ni riesgo de desgarro.
Existen dos técnicas principales:
- Cirugía convencional, mediante bisturí y puntos reabsorbibles.
- Cirugía con láser, que reduce el sangrado y puede acelerar ligeramente la cicatrización.
Ambas técnicas son eficaces y seguras. La elección depende del criterio médico y de los recursos del centro.
¿Es necesario operar el frenillo corto en los bebés?
La duda sobre si es necesario operar el frenillo corto en los bebés es muy frecuente entre madres y padres. En la mayoría de los casos, no es necesario intervenir en la infancia, ya que el frenillo puede cambiar con el crecimiento y no generar problemas funcionales.
La cirugía en bebés o niños pequeños solo se valora cuando:
- El frenillo interfiere claramente con la micción.
- Existen infecciones recurrentes.
- Se asocia a fimosis severa que no mejora con el tiempo.
En ausencia de estos problemas, la recomendación habitual es la observación y el seguimiento, dejando la decisión quirúrgica para etapas posteriores si aparecen síntomas.
Frenillo corto, fimosis y circuncisión: relación entre procedimientos
El frenillo corto puede aparecer de forma aislada o asociarse a otros problemas del prepucio. En algunos pacientes, el urólogo puede valorar de forma conjunta la operación de frenillo corto y la operación de fimosis.
La operacion fimosis se realiza cuando el prepucio no puede retraerse correctamente, mientras que la frenuloplastia actúa únicamente sobre el frenillo. En determinados casos, ambos procedimientos se combinan.
No es raro escuchar testimonios del tipo “me operé de frenillo corto y luego de circuncisión”. Esto suele ocurrir cuando, tras corregir el frenillo, persiste un problema de fimosis que hace recomendable la circuncisión para una solución completa.
Qué cambios se notan tras la intervención
Tras la cirugía, muchos pacientes expresan frases como “me he operado del frenillo corto” o “me operaron de frenillo corto” refiriéndose a la mejoría experimentada. Los cambios más habituales incluyen:
- Desaparición del dolor durante la erección.
- Mayor libertad de movimiento del prepucio.
- Reducción del miedo a la rotura del frenillo.
- Mejora de la comodidad durante las relaciones sexuales.
En algunos casos circulan afirmaciones como “me operé de frenillo corto y me creció el pene”. Desde el punto de vista médico, la cirugía no aumenta el tamaño real del pene, pero sí puede hacer que este se vea más recto y que la erección sea más completa al eliminar la tensión que lo curvaba hacia abajo.
Recuperación tras la operación de frenillo
La recuperación suele ser rápida y bien tolerada. Tras la operación frenillo corto, se recomienda:
- Mantener reposo relativo las primeras 24–48 horas.
- Realizar curas locales sencillas.
- Evitar relaciones sexuales durante unas 3–4 semanas.
- Seguir las indicaciones del urólogo respecto a higiene y medicación.
La mayoría de los pacientes retoman su vida normal en pocos días, con molestias leves que desaparecen progresivamente.
Precio de la operación de frenillo corto en España
En la sanidad privada, el precio de la operación frenillo corto en España suele situarse entre 250 y 600 euros, dependiendo del centro, la técnica empleada y si incluye consulta y revisiones. En muchos casos, el coste ronda los 300–450 euros. En SaludOnNet se realiza esta operación desde 259 euros.
En la sanidad pública, la intervención está cubierta cuando existe indicación médica clara, aunque puede haber lista de espera. Los seguros médicos privados suelen incluir esta cirugía si está justificada clínicamente.
Cuándo consultar con un urólogo
Es recomendable acudir a un especialista en urología cuando aparecen:
- Dolor o sangrado durante las relaciones.
- Roturas repetidas del frenillo.
- Dificultad para retraer el prepucio.
- Sospecha de frenillo peneano corto.
Una valoración médica permite confirmar el diagnóstico y decidir si la cirugía es la mejor opción.
Corregir un frenillo corto no es una cuestión estética, sino funcional y de calidad de vida. Cuando existen molestias o riesgo de rotura, la intervención ofrece una solución definitiva, con una recuperación rápida y resultados muy satisfactorios en la mayoría de los casos.
En SaludOnNet es posible acceder a consultas con urólogos, valorar la indicación quirúrgica y conocer el precio de la operación de frenillo corto en clínicas privadas de confianza, sin listas de espera y con total transparencia en los costes.






















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