Nicturia: por qué se orina varias veces por la noche

nicturia

Levantarse de la cama para ir al baño puede ocurrir de forma ocasional, especialmente después de haber bebido mucho líquido durante la tarde o antes de acostarse. Cuando los despertares para orinar se repiten habitualmente, se habla de nicturia, un síntoma que puede alterar considerablemente la calidad del sueño.

La nicturia se vuelve más frecuente con la edad, pero no siempre debe considerarse una consecuencia inevitable de hacerse mayor. Detrás pueden existir desde determinados hábitos hasta problemas de vejiga, próstata, diabetes, alteraciones del sueño o una producción excesiva de orina durante la noche.

Qué es la nicturia

La nicturia es despertarse durante el periodo principal de sueño para orinar. Para considerarlo un episodio de nicturia debe haber existido sueño antes de levantarse y, después de orinar, intención de volver a dormir. No es exactamente lo mismo despertarse por cualquier otra razón y aprovechar para ir al baño.

También conviene diferenciarla de la poliuria. En la nicturia el problema se concentra en los despertares nocturnos, mientras que la poliuria hace referencia a una producción elevada de orina a lo largo del día.

Puede ocurrir que una persona produzca demasiada orina únicamente durante la noche. Esta situación se denomina poliuria nocturna y constituye una de las posibles causas de nicturia.

¿Cuántas veces es normal orinar por la noche?

No existe una cifra que permita establecer por sí sola si existe una enfermedad. Levantarse una vez durante la noche puede ser relativamente habitual, especialmente conforme aumenta la edad. La importancia clínica depende también de cuánto interrumpan esos episodios el descanso y de si han aparecido otros síntomas.

No es igual despertarse ocasionalmente una noche después de beber mucho líquido que necesitar ir al baño dos, tres o más veces prácticamente todas las noches.

La frecuencia también debe interpretarse teniendo en cuenta:

  • La edad.
  • La cantidad de líquidos ingeridos.
  • Los medicamentos utilizados.
  • La capacidad de la vejiga.
  • Las enfermedades existentes.
  • La cantidad de orina producida cada vez.
  • La presencia de otros síntomas urinarios.
  • La calidad del sueño.

Por eso, más que fijarse únicamente en el número de visitas al baño, conviene observar si se trata de un cambio reciente, si ocurre de manera persistente y si está afectando al descanso.

Por qué se puede orinar mucho de noche

La nicturia no es una enfermedad concreta, sino un síntoma que puede aparecer por mecanismos diferentes. Incluso pueden coexistir varias causas.

Una posibilidad sencilla es beber una cantidad elevada de líquido durante las últimas horas del día. El alcohol y las bebidas con cafeína también pueden influir tanto en la producción de orina como en la calidad del sueño.

En otros casos existe poliuria nocturna: los riñones producen una proporción elevada de la orina diaria durante las horas de sueño.

También puede ocurrir que la vejiga tenga dificultades para almacenar suficiente cantidad de orina. La vejiga hiperactiva, determinadas infecciones urinarias y otros trastornos de las vías urinarias pueden aumentar la frecuencia.

Entre las posibles causas o factores relacionados con la nicturia se encuentran:

  • Consumo elevado de líquidos por la tarde o noche.
  • Vejiga hiperactiva.
  • Infecciones urinarias.
  • Problemas de vaciado de la vejiga.
  • Crecimiento benigno de la próstata.
  • Diabetes mellitus mal controlada.
  • Algunos problemas renales.
  • Determinados problemas cardiovasculares y acumulación de líquido en las piernas.
  • Apnea obstructiva del sueño.
  • Trastornos del sueño.
  • Medicamentos, especialmente algunos diuréticos.

Las guías de la Asociación Europea de Urología insisten precisamente en que la nicturia puede tener causas urológicas, sistémicas, relacionadas con el sueño o con determinados comportamientos. Por eso no debe atribuirse automáticamente a la vejiga o a la próstata.

Nicturia en mujeres: causas frecuentes

La búsqueda “por qué orino mucho por las noches, soy mujer” es especialmente frecuente. En las mujeres, la nicturia también puede tener múltiples explicaciones.

Una de ellas es la vejiga hiperactiva, que provoca una necesidad urgente de orinar y puede acompañarse de aumento de la frecuencia tanto durante el día como por la noche.

Las infecciones urinarias también pueden producir ganas frecuentes de orinar, aunque normalmente aparecen otros síntomas, como escozor, urgencia, molestias en la parte baja del abdomen o cambios en la orina.

Los cambios relacionados con la menopausia también pueden influir. Las guías europeas sobre síntomas urinarios femeninos señalan que la disminución de estrógenos después de la menopausia puede contribuir a diferentes mecanismos implicados en la nicturia.

Además, hay que considerar causas que afectan a ambos sexos, como diabetes, alteraciones del sueño, algunos medicamentos o una producción elevada de orina durante la noche.

Por eso, la presencia de nicturia en una mujer no significa necesariamente que exista un problema exclusivamente ginecológico o de vejiga.

Nicturia en hombres: ¿puede estar relacionada con la próstata?

Sí, aunque tampoco es la única explicación. La hiperplasia benigna de próstata puede dificultar la salida de la orina y hacer que la vejiga no se vacíe adecuadamente. Entre sus síntomas pueden aparecer aumento de la frecuencia, chorro débil, dificultad para empezar a orinar, sensación de vaciado incompleto y necesidad de levantarse durante la noche.

Sin embargo, encontrar nicturia en un hombre no permite diagnosticar un problema prostático. Las propias guías europeas advierten de que los síntomas urinarios masculinos no siempre están provocados por la próstata. Una vejiga hiperactiva, la producción excesiva de orina durante la noche, la diabetes, algunos medicamentos o los trastornos del sueño pueden producir síntomas similares.

Cuando la edad y los síntomas hacen necesario valorar la próstata, el especialista puede decidir si son necesarias pruebas específicas, como una exploración urológica o una analítica de PSA.

¿Es normal orinar cada dos horas por la noche?

Despertarse aproximadamente cada dos horas para ir al baño supone varias interrupciones del sueño y merece prestar atención si ocurre habitualmente. Lo primero es determinar qué provoca el despertar.

A veces la vejiga se llena y la necesidad de orinar interrumpe el sueño. Otras veces sucede al contrario: un problema de sueño hace que la persona se despierte y, una vez despierta, perciba ganas de orinar aunque la vejiga contenga poca cantidad. Esta diferencia puede ser muy útil para identificar la causa.

También importa la cantidad eliminada. Orinar cantidades abundantes cada vez puede orientar hacia una producción elevada de orina, mientras que realizar micciones frecuentes y pequeñas puede hacer pensar en problemas de almacenamiento de la vejiga, aunque estas observaciones por sí solas no permiten realizar un diagnóstico.

El diario miccional ayuda a encontrar la causa

Una herramienta especialmente útil para estudiar la nicturia es el diario miccional.

Durante varios días se registran las horas en las que se orina, aproximadamente qué cantidad se elimina y cuánto líquido se bebe. También puede anotarse cuándo se acuesta la persona, cuándo se levanta y si aparecen episodios de urgencia u otros síntomas.

La Asociación Europea de Urología recomienda utilizar un diario de vejiga para valorar la nicturia porque permite diferenciar patrones que pueden parecer iguales a simple vista.

Por ejemplo, puede ayudar a saber si existe:

  • Producción excesiva de orina durante todo el día.
  • Producción desproporcionada durante la noche.
  • Poca capacidad de almacenamiento de la vejiga.
  • Combinación de varios mecanismos.

Esta información puede resultar mucho más útil que indicar únicamente que se va al baño “muchas veces”.

Qué se puede hacer para orinar menos por la noche

Las búsquedas de trucos para no orinar por la noche y remedios para reducir las visitas al baño son frecuentes. Sin embargo, no existe una medida que funcione para todas las personas. Algunos cambios sencillos pueden ayudar cuando los hábitos están contribuyendo al problema.

Puede ser conveniente moderar la ingesta de líquidos durante las últimas horas del día, evitando al mismo tiempo una restricción excesiva que pueda provocar deshidratación. También puede ser útil reducir el consumo nocturno de alcohol y cafeína.

Cuando existe hinchazón en las piernas, algunas personas acumulan líquido durante el día que vuelve a la circulación al tumbarse y acaba eliminándose a través de los riñones. En determinados casos, el profesional sanitario puede recomendar medidas para manejar este problema.

Si se toman diuréticos, el horario también puede influir. No deben modificarse ni suspenderse por cuenta propia, ya que pueden estar prescritos para controlar enfermedades importantes.

Y si la causa es una apnea del sueño, diabetes, infección urinaria, vejiga hiperactiva o un problema prostático, reducir simplemente el agua antes de dormir no solucionará el origen.

¿Hay medicamentos para orinar menos por la noche?

Sí existen tratamientos farmacológicos que pueden utilizarse en determinados tipos de nicturia, pero la elección depende del mecanismo responsable. Por ejemplo, algunos medicamentos se utilizan para tratar una vejiga hiperactiva y otros para determinados síntomas prostáticos.

También existe la desmopresina, un fármaco que disminuye la producción de orina y puede emplearse en determinados pacientes con poliuria nocturna. No es un medicamento adecuado para cualquier persona con nicturia y requiere valoración médica porque puede producir alteraciones importantes del sodio en sangre. Por este motivo, buscar simplemente un “medicamento para no orinar por la noche” puede llevar a una idea equivocada del tratamiento.

La estrategia adecuada consiste primero en identificar por qué se producen los despertares y tratar esa causa.

Cuándo conviene estudiar la nicturia

Una nicturia persistente merece valoración cuando interrumpe repetidamente el sueño, ha aparecido recientemente o se acompaña de otros síntomas.

Conviene consultar especialmente cuando aparecen también:

  • Dolor o escozor al orinar.
  • Sangre en la orina.
  • Dificultad para iniciar la micción.
  • Chorro de orina débil.
  • Sensación de no vaciar completamente la vejiga.
  • Urgencia urinaria intensa.
  • Pérdidas involuntarias de orina.
  • Sed excesiva.
  • Aumento importante de la cantidad de orina durante el día.
  • Hinchazón en las piernas.
  • Ronquidos intensos, pausas respiratorias o somnolencia durante el día.

La necesidad de levantarse repetidamente también puede tener consecuencias indirectas. El sueño fragmentado favorece el cansancio y la somnolencia durante el día y, especialmente en personas mayores, levantarse varias veces de la cama durante la noche puede aumentar el riesgo de caídas.

Qué pruebas pueden solicitarse

El estudio comienza con la historia clínica. Es importante conocer desde cuándo existe el problema, cuántas veces ocurre cada noche, qué cantidad se orina aproximadamente, qué líquidos se consumen y qué medicamentos se toman. El diario miccional puede aportar información esencial.

También puede solicitarse un análisis de orina completo para buscar signos de infección, sangre, glucosa u otras alteraciones.

Dependiendo de los síntomas y antecedentes, pueden ser necesarias otras pruebas, como análisis de sangre para valorar glucosa o función renal, medición del residuo de orina que permanece en la vejiga después de orinar, estudios prostáticos en determinados hombres o valoración de posibles trastornos del sueño.

No todas las personas con nicturia necesitan las mismas pruebas. La exploración debe dirigirse hacia las causas más probables en cada caso.

Dormir toda la noche también depende de encontrar la causa

Levantarse alguna vez para ir al baño puede formar parte de los cambios habituales asociados a determinadas circunstancias y a la edad. Sin embargo, orinar mucho de noche de manera persistente no debería asumirse automáticamente como algo normal, sobre todo cuando obliga a interrumpir el sueño varias veces.

La nicturia puede tener un origen tan sencillo como determinados hábitos de consumo de líquidos, pero también puede relacionarse con la vejiga, la próstata, enfermedades metabólicas, medicamentos o problemas del sueño. Saber qué mecanismo está detrás permite elegir un tratamiento adecuado y evitar soluciones que no actúan sobre la verdadera causa.

En SaludOnNet se puede reservar una consulta de Urología, sin necesidad de seguro médico y con precio cerrado, para valorar la nicturia y otros síntomas urinarios. Si el especialista considera necesario ampliar el estudio, también es posible acceder a análisis y pruebas diagnósticas en centros médicos privados.

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