¿Qué es la piel de gallina y por qué aparece?

  • Temperatura y emociones intensas son las principales causas de este fenómeno.
  • Existen algunas medidas que pueden evitar o reducir que aparezca la piel de gallina.
piel de gallina

Si alguna vez has sentido cómo los vellos de tu cuerpo se erizan y la sensación de pequeñas protuberancias en la piel, es posible que hayas experimentado lo que popularmente se conoce como piel de gallina. Este fenómeno fascinante, también denominado piloerección u horripilación, es una respuesta natural del cuerpo y puede ocurrir por diversas razones.

Funcionamiento del sistema piloso

Antes de profundizar en las causas de la piel de gallina, es importante entender cómo funciona el sistema piloso. La superficie de la piel está cubierta por folículos pilosos, pequeñas estructuras en las que se enraízan los vellos. Estos vellos están rodeados de músculos erectores del pelo que, cuando se contraen, hacen que el vello se levante y cause la peculiar apariencia.

Causas de la piel de gallina

Entonces, ¿qué desencadena la contracción de estos músculos piloerectores? Existen varias razones que explican la aparición de este fenómeno en el cuerpo. Las más comunes son:

  • Temperatura.  Uno de los desencadenantes más conocidos es el frío. Cuando se está expuesto a bajas temperaturas, el cuerpo reacciona contrayendo los músculos piloerectores con el fin de generar una capa adicional de aislamiento térmico, atrapando aire caliente entre los vellos. Esta reacción es similar a lo que sucede en los animales cuando se erizan para atrapar el aire y mantenerse calientes.
  • Emociones intensas. La piel de gallina también puede aparecer como respuesta a emociones intensas como el miedo, la emoción o la sorpresa. Estas reacciones emocionales pueden desencadenar la liberación de hormonas como la adrenalina, que a su vez pueden causar la contracción de los músculos erectores del pelo.
  • Música y estímulos sensoriales. Muchas personas experimentan piel de gallina al escuchar música o presenciar una actuación artística especialmente conmovedora. Este fenómeno se debe a una respuesta emocional y fisiológica a estímulos sensoriales poderosos, que activan el sistema de recompensa cerebral y provocan la liberación de endorfinas y dopamina.
  • Respuestas de supervivencia. En el pasado los antepasados ​​también experimentaban esta sensación en situaciones de peligro o amenaza. La idea detrás de esta reacción es que la protuberancia del vello podría tener un carácter intimidatorio hacia los depredadores, haciendo parecer a los hombres más grandes y dañinos.

¿Se puede evitar que ocurra?

Aunque es una respuesta natural, a veces puede resultar incómoda o incluso vergonzosa. Pero hay algunas estrategias que podrían ayudar a evitarla o reducirla.

  • Regular la temperatura. La piel de gallina suele aparecer cuando se siente frío, por lo que mantener el cuerpo caliente puede ayudar a evitarlo. Para ello se debe usar ropa adecuada para el clima y abrigarse lo suficiente cuando bajan las temperaturas. También se puede optar por tomar una bebida caliente o usar una manta.
  • Relajarse. El estrés y la ansiedad pueden desencadenarla, por lo que aprender a relajarse puede ser útil para evitarla. Es bueno probar técnicas de relajación como la respiración profunda, la meditación o el yoga. Estas prácticas pueden reducir la activación del sistema nervioso y ayudar a prevenir la aparición de la piel de gallina.
  • Evitar situaciones de miedo o tensión. Exponerse a situaciones estresantes o que te generen miedo es una forma segura de desencadenar esta reacción en la piel. Por ello hay que tratar de evitarlas o enfrentarlas de manera gradual y controlada. Una opción de buscar estrategias para manejar los miedos, como la terapia cognitivo-conductual.
  • Hidratar la piel. Una piel hidratada y saludable puede ser menos propensa a presentar la piel de gallina. Para ello hay que beber suficiente agua para mantener el cuerpo bien hidratado y utilizar cremas hidratantes para que la piel esté en las mejores condiciones.

Todas estas medidas ayudan a evitar o reducir su aparición, pero es posible que no sean efectivas para todo el mundo. La piel de gallina es una respuesta fisiológica natural y, aunque puede resultar incómoda en ciertas situaciones, no es perjudicial para la salud.

¿Le pasa a todo el mundo?

Es importante destacar que este fenómeno puede variar entre personas. Algunas son más propensas a experimentar piloerección debido a su sensibilidad individual, mientras que otras pueden rara vez tener esta respuesta fisiológica.

En casos extremadamente raros puede estar relacionada con ciertos trastornos, como la queratosis pilaris, que provoca una apariencia similar en la piel, pero con enrojecimiento y aspereza persistente.

No obstante, la piel de gallina no representa un problema de salud en sí misma. Es simplemente una respuesta natural del cuerpo a estímulos específicos.

Así que la próxima vez que sientas la piel de gallina, recuerda que tu cuerpo está reaccionando de manera natural y asombrosa a los estímulos que lo rodean. Y si sientes que es un problema recurrente o se presenta en situaciones inapropiadas, lo mejor es consultar con un médico para evaluar tu caso de manera individualizada. En SaludOnNet contamos con expertos que pueden ayudarte en lo que necesites. Ahora puedes comprar una consulta de dermatología desde 26 euros.

Servicios médicos relacionados

Artículos relacionados

¿Te has quedado con dudas?

Pregunta a los mejores especialistas médicos

Y tú, ¿qué opinas?

Te informamos de que solo utilizaremos tus datos para enviarte las actualizaciones que se produzcan en los comentarios de post.

Puedes ejercer tus derechos de acceso, rectificación, supresión, limitación u oposición al tratamiento de datos y portabilidad en materia de protección de datos en la dirección de correo electrónico dpo@saludonnet.com tal y como se detalla en la “Información Adicional”, que podrá ser consultada en https://www.saludonnet.com/politica-privacidad

Newsletter
¿Cómo quieres contactar con este especialista?

Esto se cerrará en 0 segundos