Infiltraciones de ácido hialurónico

Los rellenos de ácido hialurónico se utilizan para rejuvenecer la cara y disimular los defectos de los surcos o arrugas que aparecen con la edad. Con estas infiltraciones se consigue una mayor proyección o visibilidad de las zonas más bonitas de la cara.

El ácido hialurónico es un polisacárido lineal hidrosoluble que se utiliza para rellenar diferentes zonas del cuerpo con bastante éxito. Las principales son:

  • Labios. Aporta volumen y repara su estructura, corrigiendo defectos como posibles asimetrías y marcando el arco de cupido para hacerlos más atractivos. También puede mejorar la sonrisa gingival.
  • Surcos de marioneta. Infiltraciones para reparar arrugas que van desde las alas de la nariz hasta las comisuras de la boca, de forma vertical. Aparecen por un descolgamiento de la piel o la grasa de las mejillas.  
  • Surcos nasogenianos. El ácido hialurónico mejora las arrugas estáticas que aparecen a ambos lados de la cara, y terminan en la comisura de los labios.
  • Pómulos. Se elevan los tejidos de los pómulos para recuperar el volumen perdido.  
  • Mentón. Se corrige el mentón que se ha retraído, elevándolo y consiguiendo que el rostro tenga más armonía y sea natural.  

El ácido hialurónico se utiliza como un implante reabsorbible. Tiene propiedades elásticas que ayudan a que las fibras de colágeno se desplacen y que la piel se amolde a las alteraciones de forma y volumen. Consigue mantener la piel con mejor aspecto, hidratada y más joven.